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Promueven peleas de Pitbull

Perros salvajes, amos salvajes

TEXTO Y FOTOS
por Fernando Golscher

La gente gritaba enardecida. Cada quien animaba al luchador de su simpatía, o a quien le habían apostado. A nadie parecía molestarle el penetrante olor a sangre. Incluso, una señora y su pequeño figuoraban en el público.

No se trataba de boxeo, ni de lucha entre hombres; tampoco era un palenque o una corrida de toros. Se trataba de peleas de perros Pitbull, que se desgarran a placer de sus dueños y satisfacción del público.

No hay ley que prohíba o regule estas peleas, y al parecer están aumentando. No son clandestinas y no se dan en lugares remotos. Se dan en la capital.

Testigo

En el Barrio La Vega, un garaje que durante el día sirve de "car wash", es uno de los lugares que por la noche de algún sábado se convierten en arena para perros.

Para entrar se pagan entre 25 y 50 colones, depende del lugar.

En el garaje de La Vega, ubicado a poca distancia de un puesto policial, el portón había sido cubierto con plástico negro, para impedir que los curiosos observaran el espectáculo gratis.

El lugar es al aire libre y al centro de la arena habían colocado una alfombra azul, para que los perros no se deslizaran.

Alrededor se colocó una malla metálica de un metro y medio de altura sostenida por varios barras de hierro. Esta sirve para evitar que los animales ataquen al público, quienes se sientan en tres filas de sillas metálicas colocadas alrededor del "rin".

Las peleas

Los dueños sostienen a los perros con gruesas cadenas y con bozales. Y orgullosos argumentan que estos perros por naturaleza son agresivos.

Por un altoparlante se anuncia: "esta noche habrán ocho peleas... han venido perros de Santa Ana y hasta de Guatemala".

El lugar era invadido por olor a carne asada y cerveza.

Una par de minutos después del anuncio, dos perros con sus amos y un árbitro entraron a la arena.

Se iban a enfrentar "Titán" y "Fiera", los favoritos de la noche y los más conocidos. La apuesta base inició con 300 colones.

Los perros fueron colocados frente a frente, sin bozal. Sus dueños los sujetaban del cuello. El árbitro se armó de dos palos de unos 30 centímetros, los cuales le servirían para protegerse de cualquier ataque.

De pronto el árbitro gritó "peleen" y los perros se lanzaron uno contra otro.

Entre gruñidos, se clavaban los colmillos en cualquier parte. Ambos se buscaban el cuello.

El público gritaba, al igual que los dueños que animaban a sus animales para que aumentaran la ferocidad de sus ataques.

Unos 20 minutos después, la sangre comenzó a brotar de las heridas. "Titán" se veía cansado y ya casi no atacaba. El árbitro decidió separarlos.

Fueron colocados nuevamente en posición de combate, pero "Titán" no atacó, dio su lomo y se echó. "Fiera" ganó.

Cierre salvaje

Luego de seis peleas, el olor a carne asada había desaparecido, la sangre dominaba, pero a nadie parecía importarle.

Al final de la velada hubo una pelea improvisada, desigual y por honor, entre una pequeña perra llamada "Dilona" y el campeón de la noche "Fiera".

El público y los organizadores trataron de disuadir al amo de la perra, quien pagó la apuesta base y no hizo caso.

Desde el inicio, el resultado era obvio. La perra aullaba, mientras "Fiera" la mordía y la lanzaba de un lado a otro como un trapo.

A pesar de la indignación del público, el dueño sólo gritaba "es mi animal... ahí que lo maten".

La perra ensangrentada sólo gemía. Hasta que su sangre se mezcló con su estiércol... los separaron.

No hay ley

Wendy Ramos
Redactora de Nacionales

El alcalde capitalino Héctor Silva, reconoció que no existe una ley que prohiba las peleas de animales. El edil dijo que no se conocen muchos casos sobre peleas de perros. No obstante, si existieran peleas de este tipo no los apoyaría " ya que se atenta contra la vida de esos seres", agregó.

En lo que va del año, el Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), ha recibido dos denuncias de esta clase de apuestas.

El primera pelea se reportó en Nueva San Salvador. La otra cerca del Redondel Constitución. Ambos casos pasaron al conocimiento de la PNC.

El subdirector del CAM, Armando Echeverría, dijo que "como no existe una ley que vea estos casos, recurrimos a la División de Medio Ambiente de la PNC o a las instituciones encargadas de velar por los animales".

Por su parte , el secretario municipal, Antonio Hernández, dijo que la legislación municipal es contradictoria.

Agregó que en la "Tarifa de Arbitrios de la Municipalidad", están autorizadas las peleas de gallos.

"Si la gente quiere hacer algo de eso, paga una tarifa...creo que algunas peleas de perros si son legales", pero no especificó hasta que punto.

 

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