Un poco más de 80 millones de colones se han evaporado ante el anuncio de las
petroleras de suspender sus inversiones previstas para este año. La medida obedece
a que las inversiones planificadas se volvieron irrentable tras la aprobación
del decreto que reduce el margen de comercialización de las petroleras. La multinacional
Texaco tenía previsto invertir en la construcción de al menos seis gasolineras.
Las compañías petroleras se mantienen pendientes de lo que el Presidente Flores
decida esta semana respecto al decreto que reduce los márgenes de comercialización
de estas empresas. El decreto podría ser aprobado por Flores, ser devuelto a
la Asamblea con observaciones o ser vetado. Esta última opción es la que las
petroleras consideran como la más aceptable.
Las fracciones legislativas de ARENA y PCN están a la espera de la decisión
del Presidente Francisco Flores sobre el decreto que regula los márgenes de
ganancias de las petroleras. Flores debe decidir esta semana si veta o no el
decreto.
La decisión de aprobar o vetar el decreto 107 para que se convierta en ley
de la República está en manos del Presidente Francisco Flores desde el pasado
29 de agosto. En esa fecha el mandatario recibió de la Asamblea Legislativa
el proyecto de ley discutido y aprobado por el pleno el pasado 23 de agosto,
revelaron fuentes de Casa Presidencial.
Esta semana se define la situación del decreto 107, el cual regula los márgenes
de utilidad de las empresas importadoras de petróleo. El Presidente Flores saldrá
del país a mediados de la semana, por lo que lo más probable es que deje firmado
el decreto para que la Asamblea Legislativa tome las cartas en el asunto.
El precio de la energía para los usuarios final podría aumentar cerca de 10
por ciento, según cálculos de las compañías distribuidoras basados en las cifras
registradas por la Unidad de Transacciones. Aunque el cálculo oficial se conocerá
a finales de esta semana, todo apunta a que la variación está entre 9.9 y 10
por ciento.
El ingenio El Carmen no molerá la próxima zafra. El Banco de Fomento Agropecuario
(BFA) no le desembolsó los últimos ¢7 millones de un préstamo de ¢42 millones
que le otorgó en 1998, según informó ayer el director del ingenio, Enrique Rais.
La institución azucarera había destinado esos 7 millones de colones a la reparación
de su maquinaria, para poder así moler la zafra. Pero sin dinero no hay maquinaria;
y sin máquina, no hay zafra 2000-2001.