Ciudad de Panamá. Diecinueve mandatarios permanecían ayer en silencio. Escuchaban
atónitos un acalorado enfrentamiento verbal entre el Presidente de El Salvador,
Francisco Flores, y su homólogo cubano, Fidel Castro. Dos actos circunstanciales,
la captura de Posada Carriles y la iniciativa salvadoreña de condena a la ETA,
desenterraron el pasado de Cuba y El Salvador. El tema central de la Cumbre,
la infancia, quedó relegado. La atención se centró en el pleito verbal entre
Flores y Castro.
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Las autoridades de la Dirección General de Migración no ocultaron que Luis
Posada Carriles obtuvo un pasaporte salvadoreño original, utilizando el seudónimo
de Francisco Rodríguez Mena. Posada Carriles no tuvo problemas para obtener
su documento. Él presentó documentación auténtica (cédula y partida de nacimiento),
aseguró el viceministro del Interior, Gabriel Carranza, en compañía de la subdirectora
de Migración, Ana Mercedes Larrave. “El pasaporte fue obtenido con todos los
documentos requeridos por la Ley de Migración”, justificó.
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El Juzgado Decimosegundo de Paz decretó, ayer, detención provisional e instrucción
contra Riley Serrano Monterrosa, acusado de ser el autor intelectual del secuestro
del empresario José Luis Saca Jiménez. La audiencia inició media hora más tarde
de lo previsto, debido a los preparativos que se hacían en una de las salas
de jurado del Centro Judicial “Isidro Menéndez”.Los primeros en hablar fueron
los representantes de la Fiscalía General de la República (FGR).
El cuerpo de Heriberto Bonilla, principal testigo presentado por la Fiscalía
General de la República para condenar a los secuestradores y asesinos del estudiante
Eduardo Álvarez, fue enterrado ayer en el cementerio del barrio San Sebastián,
de Ciudad Delgado, San Salvador. En el sepelio, el dolor se apoderó de sus familiares,
quienes volvieron a reiterar que la Fiscalía incumplió sus promesas de protección
al testigo.
Las críticas del alcalde pedecista de San Miguel, Will Salgado, contra el secretario
general de su partido, René Aguiluz, provocaron la reacción del secretario adjunto
del instituto, Arístides Alvarenga, quien dijo que no permitirán posiciones
antojadizas. “A nosotros no nos preocupa si se va a otro partido, en todo caso
es problema de él”, enfatizó. Dentro de una semana tendrá lugar la convención
en la que los demócrata cristianos elegirán a su dirigencia. Salgado presume
que el secretario general pretende “imponer” la reelección de Mauricio Hernández
como secretario departamental por San Miguel.