Rocas incandescentes y fuertes emanaciones de gases confirman la intensificación
de la actividad del volcán Ilamatepec, de Santa Ana. El vulcanólogo estadounidense
James Vallance dijo ayer que no puede descartarse ni confirmarse la posibilidad
de que el volcán haga erupción. Por eso instalarán una base donde se monitoreará
la constante actividad que el volcán ha tenido en los días recientes.
La cifra de muertos que reporta el Comité de Emergencia Nacional (COEN) es
inferior a la real. La alerta la dio el director del Instituto de Medicina Legal,
Mario Hernández Gavidia, quien denunció el entierro de cadáveres sin el reconocimiento
legal correspondiente. Esto equivale a que no haya acta de defunción de dichas
personas y, por tanto, legalmente, siguen vivas.
Caso de muertos legalmente vivos
Los diputados comenzarán una discusión para solucionar el problema de los fallecidos
que están legalmente vivos a falta de una certificación de Medicina Legal. El
entierro de cadáveres sin reconocimiento forense desató una discusión en la
Asamblea Legislativa, debido a que esta práctica genera un vacío legal que evita
que los sobrevivientes gestionen cobros de seguros y herencias, entre otros
trámites.
Pese a los esfuerzos que realizaron los médicos del Hospital Médico-Quirúrgico
para salvar la vida del tecladista del grupo Algodón, Sergio Armando Moreno,
de 22 años, el músico falleció la noche del martes de un paro respiratorio.
Moreno retó a la muerte al sobrevivir más de 30 horas bajo los escombros de
la colonia Las Colinas II, de Santa Tecla.
Un equipo de rescate inició, ayer, la búsqueda de por lo menos siete personas,
entre ellos dos niños, que podrían estar aún con vida dentro de El Boquerón,
en el volcán de San Salvador. El terremoto del pasado 13 de enero provocó derrumbes
en el cráter. Decenas de personas que estaban en el lugar quedaron soterradas.
Algunas fueron rescatadas, pero aún hay desaparecidos siete vecinos de la zona.
Unos kilómetros antes de llegar a San Vicente, la Carretera Panamericana se
encuentra obstruida, en varios kilómetros, debido al desprendimiento de una
parte del cerro, como causa del terremoto del 13 de enero recién pasado. Pero
las constantes réplicas ocurridas luego del terremoto, y la intensidad de éstas,
han ocasionado nuevos derrumbes que no permiten que los trabajos de limpieza
avancen significativamente.
La Organización Panamericana para la Salud (OPS) sugirió ayer ejecutar una
serie de acciones para evitar un brote de epidemias, por las condiciones en
las que han quedado muchos salvadoreños tras el terremoto. El representante
de la OPS en El Salvador, Horacio Toro, dijo que entre las principales acciones
de salud se encuentran mantener las condiciones sanitarias para evitar brotes
epidemiológicos de diarreas, dengue, leptospirosis y enfermedades respiratorias
agudas.
Normalizar el año escolar 2001 no será fácil. Hay mil 119 escuelas dañadas
por el terremoto. Sin embargo, la ministra de Educación, Evelin Jacir de Lovo,
asegura que intentarán comenzar la semana próxima. “En los lugares donde no
hay mayores daños vamos a comenzar el lunes (22 de enero), pero los sitios más
afectados quizá tardemos dos semanas más”, aseguró la titular de Educación mientras
realizaba una inspección en el centro escolar Walter Deininger de Antiguo Cuscatlán,
La Libertad.
Alrededor de cien familias que residían en la colonia Vista Hermosa, en Comasagua,
duermen a la intemperie, con el riesgo de contraer enfermedades. Los niños son
los que están sufriendo las consecuencias. La diarrea, el catarro y en consecuencia
la temperatura, los está afectando, por estar expuestos al polvo y la baja temperatura
de la noche. Unos 200 niños y 300 adultos duermen prácticamente en el suelo,
al amparo de un cafetal en la finca Germania Tablón, de La Ceiba.
LA PRENSA GRÁFICA, como parte de la Campaña de Solidaridad que promueve, se
encuentra apoyando a la Cruz Roja y su Centro de Sangre, para que la población
done su sangre para salvar la vida de los hermanos más necesitados. Para satisfacer
los requerimientos de todos los pacientes en el país, se necesita de al menos
100 donantes al día.
La solidaridad no se ha hecho esperar. El mayor proveedor de servicios de Internet
en Estados Unidos, America Online, tiende su mano a la comunidad salvadoreña
y, junto a LA PRENSA GRÁFICA, abre su espacio para que los salvadoreños que
viven fuera, y todas las personas que tengan vínculos con El Salvador, soliciten
y reciban información sobre sus seres queridos.
Usulután es el segundo departamentos más dañado por el terremoto que abatió
el país, el pasado sábado. Veintiún fallecidos, 590 heridos y 125 mil damnificados
es el saldo desgarrador que dejó la tragedia en los 23 municipios que conforman
este departamento de Oriente. Las comunidades más afectadas fueron: Santa Elena,
San Agustín y San Francisco Javier, que quedaron prácticamente destruidas.
San Agustín
Un pueblo fantasma. Así luce San Agustín, un pequeño municipio del departamento
de Usulután que fue absolutamente devastado por el terremoto que azotó al país
el pasado día 13. Un derrumbe en la carretera de acceso a esta pequeña comunidad
advierte del escenario que a unos metros se vislumbra. El 100 por ciento de
las viviendas ha sido totalmente destruido, tres personas fallecieron y seis
mil han adquirido el calificativo de “refugiados”.
El Centro Histórico de Santa Tecla está a punto de ser historia y quedar registrado
únicamente en fotografías y archivos. Según datos preliminares de la alcaldía,
el 80 por ciento de la infraestructura, que comprende varias cuadras, colapsó
con el terremoto del pasado sábado. La mayor parte, según la estimación inicial,
es irrecuperable. La municipalidad de Santa Tecla aún no concluye el censo;
sin embargo, es muy difícil que los datos cambien, según fuentes municipales.
Las alcaldías, gobernaciones departamentales, parroquias y destacamentos militares
del país son centros de acopio para que usted se acerque a dejar sus donativos.
Para evitar el brote de epidemias, por la descomposición de los cadáveres,
las autoridades sanitarias han recomendado una rápida identificación y sepultura
de los cuerpos. El representante para El Salvador de la Organización Panamericana
para la Salud (OPS), Horacio Toro, señaló ayer que en casos de catástrofes lo
recomendable es que cada cuerpo rescatado sea introducido dentro de bolsas especiales
y mantenido en refrigeración.
Es casi medianoche. Don Jorge Zelaya, de 58 años, se mantiene al pie del promontorio
de escombros que está donde un día vivió su hija. El cuerpo de Sonia fue encontrado
el sábado, seis horas después del alud que sepultó la colonia Las Colinas. El
cadáver de su yerno, Juan Carlos, y el de su nieta de un año y medio fueron
desenterrados hasta el domingo a las 6:30 de la mañana.
Un especialista independiente descartó que el terremoto pueda detonar una batería
de terremotos o un maremoto. El tipo de terremoto que azotó el sábado se da
una vez cada 80 ó 100 años, aseguró ayer el geólogo salvadoreño Scott Baxter.
“Fue un evento tan inusual la cantidad de masa terrestre que se movió”, dijo.
Detalló que un gigantesco bloque de 6 mil 500 kilómetros cuadrados (110 kilómetros
de largo y 60 kilómetros de ancho) se movilizó al sur del Océano Pacífico.
El trabajo en equipo del contingente desplegado por las Fuerzas Armadas de
México y los responsables de la municipalidad de Santa Tecla ha permitido, por
el momento, suministrar alimentos y víveres de primera necesidad a los casi
nueve mil salvadoreños que han recalado en El Cafetalón desde el terremoto del
pasado sábado.
Los refugiados de El Cafetalón ya reciben ayuda para solventar los problemas
emocionales derivados de la tragedia que los envuelve. Entidades como la Fuerza
Armada, Médicos Sin Fronteras, el Instituto Salvadoreño de Protección al Menor,
entre otras, han unido sus esfuerzos y recursos para ayudar a sanar las heridas
emocionales de las víctimas del terremoto.
Luego de tres días de funcionamiento precario, la Feria Internacional comienza
a organizarse. Tres bodegas para almacenar, cuatro instituciones que coordinan,
y cientos de voluntarios se han puesto manos a la obra para que tanto la ayuda
nacional como la internacional lleguen a buen puerto. El camino varía, dependiendo
de si es nacional o internacional.
Las cuadrillas de rescatistas internacionales ya están asentadas en parte del
territorio nacional. Y, aunque son varios cientos de personas las que se han
desplazado, no son suficientes para cubrir las necesidades de los miles de afectados
por el terremoto del pasado sábado. Esto lo reconoció ayer el ministro de Trabajo
y Previsión Social, Jorge Nieto, quien afirmó: “se han descuidado municipios
como Usulután, San Miguel, Santa Ana, Ahuachapán o Santiago de María”.
La comunidad internacional no se ha desentendido del drama humano que están
viviendo los salvadoreños. Desde el domingo 14 de enero, están llegando al país
cada dos horas, aproximadamente, aviones repletos con medicamentos, equipo técnico
y víveres para las víctimas del terremoto del pasado 13 de enero. La ayuda proviene
de naciones amigas de los cinco continentes del globo terrestre.