Portada
SECCIONES
 Portada
 Nacionales
 Economía
 Departamentos
 Internacionales
 Revista ECO
 Deportes
 La Tribuna
 Opinión
 Caricatura
 Departamento 15
 Vivir
 El Heraldo
REVISTAS
 Enfoques
 Revista Dominical
SERVICIOS
 Archivo
 Enlaces
 Estado del Tiempo
 Cámara en Vivo
 Salud y Medicina
 Cartelera de Cines
 Escríbanos
 Corporación LPG

PUBLICIDAD





REVISTA DOMINICAL

Plan de recuperación ambiental

Olomega, el paraíso perdido

MERCEDES Contreras, de 71 años, llegó al cantón La Estrechura, jurisdicción de Chirilagua, San Miguel, hace más de seis décadas. En ese entonces, este lugar —ubicado en las orillas de la laguna de Olomega— estaba habitado por menos de doce personas. “Yo vine cuando la montaña era virgen y la laguna era un paraíso”, dice doña Mercedes. La fauna que habitaba en el lugar era diversa: “Vi lagartos, pandillas de monos, pajuiles, guaras, loras, coyotes, cusucos y cuches de monte”, relata.


Guazapa: Memoria de fuego

DICEN que a la distancia Guazapa parece una mujer acostada. Bien, intento desenfocar la mirada en el horizonte para buscar en la azulada silueta las curvas de la bella durmiente. La mujer tendida boca arriba nos seduce. Más al acercarse la hora de subir por sus prolongadas líneas, explorar sus entrañas y respirar su aliento.

Tierra de la soledad

EN Los Lirios aprieta el frío matutino, es la cumbre del volcán de Guazapa, a mil 200 metros de altura. El silencio impera, contrario a aquellos años de guerra, cuando las bombas estallaban a diestra y siniestra en esta cumbre y las ráfagas de balas se fundían con los gritos de batalla entre guerrilleros y soldados.

Vista panorámica de San Salvador (1925)

CON raras las postales con vistas de tejados y dan más perspectiva sobre los edificios que las fotografías tomadas desde el suelo. Esta postal y la siguiente incluyen algunos de los mismos edificios: la una continúa donde la otra se quedó.

Historias sin cuento

Misión cumplida

MARÍA está acostada de nuevo en aquella cama que no es la suya, pero que ya le pertenece más que ninguna de las que ha tenido hasta la fecha. Abre los ojos. ¿Es de día, es de noche? Qué importa. Todo el tiempo está a su disposición, pero es como que no existiera. Ha perdido la libertad de manejar su tiempo, y eso la vuelve una autómata en un mundo de movimientos sin sentido.

Palestra

QUEDA muy poco de nuestra cultura para mostrarlo a las futuras generaciones y lo poco que queda lo vemos como si no formara parte de muestra identidad.” Así opina don Julio Francisco Patiño, a quien agradecemos por habernos enviado su mensaje electrónico.

(Agencia AFP)

De regreso a casa vía Moscú
Adonai y Paredes, los mejores de 2001

Portada | Nacionales | Economía | Departamentos | Internacionales | Deportes | Revista Eco | Opinión | Clasificados | Enfoques
Revista Dominical | Enlaces | Estado del Tiempo | Corporación LPG | Archivo
Cámara en Vivo | Escríbanos | Caricatura

© 2001 LA PRENSA GRÁFICA Todos los derechos son reservados. No se reproduzca en ninguna forma. All rights reserved. Do not reproduce in any form.