35 mil compatriotas viven en ese país
Salvadoreños, fuerza productiva en Belice
Los salvadoreños, de quienes la mayoría emigró en los años 80, representan más del 12 por ciento de la población total de Belice.
Belice/AP, Redacción
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Llegaron con los brazos vacíos, huyendo de la guerra civil en El Salvador en los años 80. Ahora los salvadoreños que residen en Belice son una gran fuerza productiva en la economía de esta nación.
“Tomamos la decisión de salir dejando todo atrás, queríamos seguridad y un mejor futuro para nuestros hijos”, dijo Reyna Isabel Rivera, de 45 años, 20 de los cuales ha vivido en aquel país.
Marcos Guardado, de 42 años, opina: “La guerra nos hizo salir y tratamos de seguir siempre adelante”. Guardado emigró hace 12 años de su natal Arcatao, departamento de Chalatenango, uno de los escenarios de la guerra salvadoreña.
Rivera y Guardado forman parte de los más de 35 mil salvadoreños que viven en distintas ciudades de beliceñas, desde hace más de 15 años.
El país caribeño-centroamericano acogió a los connacionales como refugiados y posteriormente decretó una amnistía para que solucionaran su situación legal.
El embajador de El Salvador en ese país, Manuel Vásquez, expresó que sus compatriotas llegarían a un 12.5 por ciento de la población total, que ronda los 250 mil habitantes.
Un porcentaje similar correspondería a ciudadanos guatemaltecos, nicaragüenses y hondureños.
El idioma oficial de ese país centroamericano es el inglés, ya que fue colonia del imperio británico.
Beneficio mutuo
“Los salvadoreños son una fuerza productiva en la cual Belice se ha beneficiado de su potencial... estamos seguros de que contribuyen al desarrollo económico de este país”, afirmó Vásquez.
Añadió que muchos hombres “se dedican a la producción de granos básicos y las mujeres contribuyen con ventas informales de ropa, frutas, comida”, en las principales plazas.
Con su carrito de comida rápida, Rivera recorre las principales calles de la ciudad de Belice, inundada de turistas y ubicada en las costas del océano Atlántico.
De lunes a viernes la mujer vende por las calles “hotdogs”, panes con pollo y tacos a un promedio por porción de dos dólares beliceños, un dólar estadounidense.
El sábado y el domingo se convierte en “la Reyna de las pupusas” del parque principal de la ciudad.
Las pupusas son uno de los bocadillos más populares en El Salvador y ahora son preferidas por muchos beliceños.
“Las pupusas son cocidas con masa de maíz y combinadas con carne de cerdo, pollo, queso y frijoles”, explicó Rivera.
Mayor contacto
Guardado, por su parte, es mecánico en la empresa de alquiler de autos Crystal, en las afueras de la localidad.
Él tiene más de 12 años de vivir en Belice junto a su esposa María Gutiérrez, de origen guatemalteco, y sus dos hijos de nueve años y 17 meses.
El vicepresidente salvadoreño, Carlos Quintanilla Schmidt, dijo la semana pasada que el Gobierno realizará en los próximas días “un contacto más directo” con los salvadoreños en ese lugar. Para “ver cómo podemos apoyarlos y obviamente conocer sus inquietudes”, expresó.
El funcionario añadió que la población salvadoreña es la comunidad extranjera más importante en ese país que comparte frontera con Guatemala.
No obstante, Quintanilla Schmidt no habló sobre la fecha en que visitará a los salvadoreños radicados en territorio beliceño.
Religioso salvadoreño
Buscan “importar” sacerdote
El obispo de la Iglesia Anglicana de Belice, reverendo Sylvestre Romero, visitó recientemente El Salvador para analizar la posibilidad de que un sacerdote salvadoreño colabore en la atención de sus compatriotas.
Debido a la importancia que la comunidad latina tiene en esa nación, la Iglesia Episcopal Anglicana pretende fortalecer el ministerio hispano en esa región.
La Sociedad de Propagación del Evangelio de la Comunidad Anglicana costeará la estadía del sacerdote elegido.
“En Belice, los salvadoreños son ciudadanos con voz y voto, pertenecen a partidos políticos, tienen un buen lugar”, dijo Romero.
“Si en Belice alguien desea construir una casa, primero piensa en los salvadoreños porque realizan trabajos de calidad y a un precio justo”, agregó.
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