En San Sebastián, La Unión
Reabrirán minas de oro
Las minas de oro de San Sebastián, en La Unión, serán reabiertas dentro de tres meses.
Liza Onofre
elheraldo@laprensa.com.sv
MAQUINARIA. La empresa Commerce ya está armando de una trituradora en la cantera de San Sebastián para “raspar” la montaña y extraer de ella el valioso mineral. Se espera que en la primera etapa de reapertura se generen unos 75 nuevos empleos.
|
El oro de San Sebastián, en La Unión, verá la luz de nuevo a mediados de este año.
Después de dos años de la suspensión de operaciones en las minas de este lugar, ubicadas 5 kilómetros al poniente de Santa Rosa de Lima, serán reabiertas por una empresa local.
Enclavadas en un agreste y rocoso paraje, donde el calor alcanza temperaturas que pasan de los 37 grados centígrados, la minas dejaron de operar hace dos años.
Commerce group, compañía norteamericana que explotó dichos recursos naturales desde 1986, suspendió las escavaciones en 1999 debido a la caída de los precios internacionales del oro y a los altos costos de operación, sobre todo en transporte.
En 1999, la onza “troy” de oro se cotizaba a $240, esta semana el metal llegó a los $297 la onza “troy”, lo que ha vuelto a entusiasmar a la compañía, la cual se ha asociado con la local Minerales San Sebastián.
“Por lo menos se invertirán 300 mil dólares y este año se abrirá trabajo a por lo menos 75 personas”, afirmó Jorge Sorto, vicepresidente de Minerales San Sebastián.
Commerce espera triplicar la cifra de empleos en dos años .
CALIDAD. Jorge Sorto, vicepresidente de Minerales San Sebastián asegura que el oro salvadoreño es uno de los mejores de Centroamérica.
|
Las proyecciones son emplear nueva tecnología para extraer 100 toneladas diarias e incrementarla año con año, hasta llegar a las 400 diarias.
“El oro nuestro es uno de los mejores de Centroamérica, es de 18 a 24 kilates”, destaca Sorto.
Habrá más empleo
Las operaciones mineras con constituyen ingresos importantes para la municipalidad (¢1,800 al año por mina) y representan una importante fuente de empleo.
“Que se abra una mina no nos abona nada, lo bueno es que la gente obtiene su fuente de trabajo”, destaca Miriam Benavides de Cruz , alcaldesa de Santa Rosa de Lima
La funcionaria municipal agrega que en los mejores momentos de la explotación minera, trabajan en las canteras hasta mil hombres, lo cual mantenía vivo el comercio en esa zona del país.
Un minero que atesoró mas que oro
FAUSTINO BENÍTEZ minero de La Unión.
|
Faustino Benítez, un viejo minero de La Unión, ha visto crecer y cerrar industrias, morir compañeros, pasar generaciones enteras pero nada lo convence de abandonar las minas de San Sebastián, que por más de un siglo ha entregado oro a otras naciones.
Faustino tiene 76 años y es un minero añejado.
Su vida laboral la comenzó en 1952 en las minas que veía desde su solar.
“Trabajamos ocho horas sin parar, sin seguro, sin nada, sólo nos daban 20 centavos, el que más llegó a ganar en el día le daban dos colones”, dice, mirando al techo de lámina de la oficina improvisada de la cantera.
“300 eran los hombres que necesitaban los norteamericanos para extraer el oro”, cuenta Faustino. Eran los tiempos de la Goldenmine, la primera empresa que explotó dichas minas.
Pero no era seguro el trabajo. El “no te vamos a necesitar” era frecuente en aquellas canteras.
La dinamita, las palas, las piochas rompían no sólo la roca, sino el silencio del municipio a mediados del siglo pasado.
Ahora sólo se advierte el silencio de una localidad en la que la productividad se marchó hace algún tiempo.
Ahora Faustino vive sólo con su esposa, con quien ya sobrepasó las bodas de oro.
Sigue al frente de los pocos hombres que dan seguridad a la mina y de los mecánicos que preparan la trituradora que trocará los desperdicios de la tierra, en oro, como en un viejo cuento de alquimia medieval.
“El gringo es minero, el salvadoreño no puede ser minero”, sentencia Faustino con la autoridad de muchos años entre los túneles de San Sebastián.
Explica que las exploraciones pueden durar años y ser muy costosas, antes de tener el oro entre las manos.
“Por eso es que aquí siembran café y algodón porque a los seis meses ya lo están viendo.”
El viejo minero agradece a la empresa con la que trabaja, pues a pesar de su avanzada edad, aún le paga por desempeñar el oficio que le ha dado el sustento toda la vida.
Comercio deprimido
Amadeo Cabrera
elheraldo@laprensa.com.sv
El comercio de oro en Santa Rosa de Lima ya no brilla como antes.
En un buen día los joyeros artesanales venden hasta cuatro piezas, en los malos, ninguna.
“Usted sabe que esto no es necesidad, no es como la comida”, se lamenta José Reyes comerciante de oro.
Los comerciales sostienen que buena parte de las joyas puestas a la venta son elaboradas con oro procedente de piezas viejas que compran a personas que quieren deshacerse de ellas.
“Eso del 'oro de Santa Rosa' quedó nada más en un decir”, expresa Reyes.
En su casa mantiene a su madre y tres hijos, y aunque ha intentado llevar mercadería a Estados Unidos, en la práctica no le ha funcionado.
Santiago Chávez , otro vendedor de artículos de oro, tampoco advierte optimismo en el comercio del metal.
“Desde hace días aquí no hay un buen día”, se quejó.
El comerciante recuerda que en agosto del año pasado un operativo de la Fiscalía les tumbó las esperanzas.
Los Fiscales les decomisaron la mayor parte de sus ventas pues éste no tenía factura que respaldara su compra.
|