
Tribuna de Redacción
Cecilia Gallardo de Cano
Gerente de Redacción
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Un día de enero de 1992, a eso de las diez de la noche, sonó el teléfono. Era Armando Calderón Sol: “El mayor está muy grave y quiere verte mañana por la mañana”, me replicó. Llegué al Hospital de Diagnóstico como a las 9:00 a.m., y al entrar a su cuarto, el padre Fredy Delgado estaba finalizando la misa diaria que le celebraba desde hacía algunas semanas. El padre Delgado se había convertido en
su consejero.
Roberto d'Aubuisson, un militar modelado bajo la doctrina de seguridad nacional de los 70, aglutinó a una derecha poco acostumbrada a la participación política partidarista y la llevó al poder por las buenas: a través de las urnas. El pasado 20 de marzo se cumplió el décimo aniversario de la muerte del fundador de ARENA, una de las personas más importantes y polémicas del siglo XX en el pais.
Casi todas las personas de apellido D'Aubuisson son derechistas y fervientes admiradores de su vida política. Entre sus hermanos, sólo Marisa (María Luisa) no comulga con la ideología de la derecha. Todo lo contrario. En algunas ocasiones discutieron sobre sus diferencias, sin llegar a la ruptura de relaciones. En los últimos años, sin embargo, la relación mejoró.
La trifulca en el Centro Penal de Apanteos el 19 de febrero, con un saldo de dos muertos y 49 heridos, encendió otra vez la alarma. Planteó de nuevo el problema del hacinamiento en las cárceles; pero, sobre todo, deja en evidencia la poca funcionalidad de las leyes penales.Según la Dirección de Centros Penales, el sistema penitenciario tiene capacidad para internar a 7 mil 125 personas, pero actualmente
alberga a 9 mil 656 reos; es decir, tiene un excedente de 35 por ciento.
Moisés Naim, 49 años, ex ministro de Industria y Comercio venezolano en 1989-90 con Carlos Andrés Pérez de presidente, es desde 1997 director de la prestigiosa revista norteamericana especializada en relaciones internacionales Foreign Policy y un observador atento de la actualidad de Venezuela, un país que disfrutó durante 40 años de una estabilidad ejemplar en América Latina y que lleva más de una
década sumido en la crisis política y económica.
En una pintada en la pared de un banco de Mar del Plata puede leerse: “Haga patria, queme un banco”. Frente a otra entidad de crédito cuelga un cartel con una propuesta no menos amable: “Bin Laden, por favor, no te olvides del Citi (bank)”.Cacerolazos, ocupaciones de oficinas bancarias, roturas de vidrios y persianas y ataques a cajeros automáticos aumentan día tras día en Argentina.
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