Ejercicio contra estrés, ansiedad y depresión
Un estudio demostró que las personas que hacen ejercicio regularmente presentan un estado de ánimo más positivo.
Univisión Online
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El estrés es una reacción que nace de nuestro código genético y que nos da fuerza y la energía para enfrentarnos a un peligro inminente.
Es una reacción autoprotectora. El estrés pone nuestros cuerpos en alerta, plenos de energía.
Tu cuerpo puede permanecer en ese estado durante horas y al mismo tiempo sientes que tu presión sanguínea se eleva, tu ritmo de respiración aumenta y transpiras más de lo normal.
Durante los momentos de gran estrés lo más aconsejable es sacar esa energía mediante el ejercicio. Un paseo en bicicleta, una excursión, nadar, un juego de básquetbol y los aeróbicos son ideales para descargar.
Ejercicio
El ejercicio tiene dos metas básicas: fortalecer tu cuerpo y hacerte sentir mejor.
Trata de considerar el tiempo en el que te ejercitas como un “descanso”, incluso como una “diversión” en vez de verlo como un entrenamiento. Conviértelo en un período para enriquecer tu cuerpo, tu mente y tu alma.
Trata de reconciliar tu estrés negativo— los miedos, la rabia, la ansiedad— y transforma esos sentimientos en acciones claras, positivas.
Muchas personas se sienten desgastadas o doloridas después de hacer ejercicio y esto es precisamente lo que no deberían sentir, especialmente si el objetivo es aprender a manejar bien el estrés.
“Evita el exceso”, advierte la doctora Kathy Waller, profesora de tecnología médica en la Universidad del Estado de Ohio, en Columbus.
Es beneficioso practicar varios ejercicios (salir en bicicleta, pasear, nadar, etc).
Debes sentirte bien. Mantén tu ritmo cardíaco en una zona de “desafío que sea cómoda”.
Contrario a lo que se cree popularmente, obtendrás suficientes beneficios cardiovasculares del ejercicio aeróbico si lo haces en un nivel leve o moderado.
Escoge lugares hermosos para practicar tus ejercicios.
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