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Tras la sigla del FODES
Metzi Rosales/Tania Membreño
enfoques@laprensa.com.sv
SIN SERVICIOS. En San Ildefonso, el 96 por ciento de la población carece de agua potable y el 62 por ciento, de energía eléctrica, según el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL).
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El nombre es pomposo y prometedor: Fondo para el Desarrollo Económico y Social de los Municipios (FODES).
En la práctica es una millonaria cantidad de dinero, igual al 6 por ciento de los ingresos corrientes del Estado, que es transferido a las alcaldías.
El FODES, al nacer, era un cantidad mucho más modesta que no tenía un monto mínimo determinado por ley, y se distribuía con base en la población.
La iniciativa, cuyo máximo impulsor fue el ex presidente Armando Calderón Sol, pretendía oxigenar las cuentas de algunos municipios y permitirles hacer obras locales.
El gobierno central, para entonces, realizaba la mayor parte de sus inversiones en pequeñas obras de infraestructura en los municipios de forma directa, a través del Fondo de Inversión Social (FIS).
En 1997, las cosas cambiaron, luego de que el FMLN quedó mejor ubicado en la Asamblea Legislativa y en los municipios.
Comenzó a impulsar reformas, iniciativas legales para que la inversión local se hiciera con fondos del presupuesto general de la nación y bajo el mando de las alcaldías.
Esto les permitiría presentar más obras a los ciudadanos y bajarle perfil al FIS, que llevaba los réditos electorales al gobierno central.
Al PCN y el PDC, con varias alcaldías en sus manos, les fascinó la idea. A los alcaldes areneros también, pero no lo podían expresar en público.
La iniciativa del FMLN terminó con una reforma a la ley del FODES para aumentar el monto hasta el 6 por ciento. Pero se cambió la forma en que el dinero es repartido; de un esquema que privilegiaba a la población se pasó a uno que combina esa variable con la extensión territorial
del municipio y su grado de pobreza.
Cinquera, en Cabañas, por ejemplo, recibe 1 millón 26 mil colones al año, y la ciudad capital, San Salvador, casi 13 millones.
Así las cosas, Cinquera recibe casi 2 mil colones por habitante, mientras que San Salvador, un poco más de 32 colones.
El dinero es entregado por el Ministerio de Hacienda a través del Instituto de Desarrollo Municipal (ISDEM) en 12 cuotas mensuales. El 80 por ciento del dinero debe ser usado para inversión; el resto puede utilizarse para gastos administrativos.
De ese 20 por ciento, sólo la mitad puede ser usada para el pago de salarios, y el 1 por ciento para membresías y cuotas gremiales.
Del 80 por ciento de inversión, pueden tomar hasta el 5 por ciento en gastos de preinversión. Es decir, en elaborar planes de inversión, carpetas técnicas, consultorías y publicación de carteles de licitación pública y privada. Lo pueden usar, también, para pagar deudas.
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