Portada
SECCIONES
 Portada
 Nacionales
 Economía
 Departamentos
 Internacionales
 Revista ECO
 Deportes
 La Tribuna
 Opinión
 Caricatura
 Departamento 15
 Vivir
 El Heraldo
REVISTAS
 Enfoques
 Revista Dominical
SERVICIOS
 Archivo
 Enlaces
 Estado del Tiempo
 Cámara en Vivo
 Salud y Medicina
 Cartelera de Cines
 Escríbanos
 Corporación LPG

PUBLICIDAD





OPINIÓN

Sendas y surcos

¿Gobernabilidad, o... más de lo mismo?

Juan Héctor Vidal
Columnista de LA PRENSA GRÁFICA
jvidal@laprensa.com.sv

Es difícil encauzar a un país por la senda del progreso permanente, sin el compromiso y la responsabilidad genuinos de la clase política alrededor de la solución de sus grandes problemas. Esto equivale a decir que el tránsito de cualquier sociedad hacia estadios superiores de desarrollo, tiene como premisa básica la existencia, si no de un paradigma, por lo menos de una visión compartida de sus dirigentes.

Naturalmente se puede ir sorteando las dificultades diarias con acuerdos de conveniencia, y hasta dar incluso dar la impresión de que contribuyen a la gobernabilidad y el progreso. Sin embargo, con frecuencia ellos sólo sirven para “salir del paso” y para disfrazar las debilidades del mismo sistema político, para con-tribuir a consolidar las instituciones en que descansa la democracia real, la fortaleza económica y la convivencia armoniosa de un país.

En muchos sentidos, esto es lo que ocurre en El Salvador de hoy. Incluso se nos antoja pensar que la dinámica inicial que provocó el Acuerdo de Paz, progresivamente ha ido perdiendo impulso, lo que nos ha llevado a caer en una forma de rutina, en donde el “irla pasando” se arraiga como forma de vida, adquiriendo su máxima expresión justamente en la esfera política, que es en donde se delinean las grandes avenidas del desarrollo o se erigen los obstáculos para nunca llegar a la meta ambicionada.

Y el caso que con mayor propiedad ilustra esta situación, es lo que pasa en la Asam- blea Legislativa. Nada de lo que ocurre en el llamado Primer Órgano del Estado, contribuye a crear las condiciones que harían posible edificar una sociedad cualitativamente distinta, porque todo gira alrededor de las conveniencias partidarias, el clientelismo y el “trueque”.

Los espacios para el diálogo constructivo y la concertación, rara vez emergen como un medio para la solución de los problemas nacionales. Por el contrario, cualquier remota posibilidad de activar estos mecanismos para hacer política de altura, se ve eclipsada por la confrontación, el protagonismo estéril y la subordinación de los intereses nacionales al objetivo irrenunciable de destruir al adversario.

Con la elección de las nuevas autoridades de la Asamblea Legislativa (aunque por la misma dinámica política no había otra opción), se ha puesto una vez más de manifiesto esta triste realidad. Con ella el gobierno tiene garantizado un período de relativa calma y buenas relaciones para impulsar sus proyectos de ley, que definitivamente contribuirán a hacerle menos pesada su gestión. La pregunta que surge es: ¿a qué costo?

No obstante, hay que valorar el ofrecimiento del nuevo presidente de buscar el entendimiento con todas las fuerzas políticas representadas en la Asamblea, incluyendo a aquellos cuyo pensamiento y acciones no compaginan con el esfuerzo democrático que realiza el país.

Aun así, las dudas sobre el papel de la nueva legislatura, no pueden ser ignoradas. Y la razón es obvia. Con la actual correlación de fuerzas, el gobierno no necesita concertar con la oposición en general, pero sí realizar pactos tácticos con un partido que desde hace tiempo detenta un enorme poder, y no precisamente como producto de su arraigo en el electorado.

Por ese motivo, aparentemente el gobierno no se hizo problemas con la elección de las nuevas autoridades de la Asamblea, bajo la creencia –no necesariamente compartida por la mayoría– de que así asegura la gobernabilidad. Todo esto hace pensar que lo único que por momento tenemos garantizado es: más de lo mismo.


Portada | Nacionales | Economía | Departamentos | Internacionales | Deportes | Revista Eco | Opinión | Clasificados | Enfoques
Revista Dominical | Enlaces | Estado del Tiempo | Corporación LPG | Archivo
Cámara en Vivo | Escríbanos | Caricatura

© 2001 LA PRENSA GRÁFICA Todos los derechos son reservados. No se reproduzca en ninguna forma. All rights reserved. Do not reproduce in any form.