Portada
SECCIONES
 Portada
 Nacionales
 Economía
 Departamentos
 Internacionales
 Revista ECO
 Deportes
 La Tribuna
 Opinión
 Caricatura
 Departamento 15
 Vivir
 El Heraldo
REVISTAS
 Enfoques
 Revista Dominical
SERVICIOS
 Archivo
 Enlaces
 Estado del Tiempo
 Cámara en Vivo
 Salud y Medicina
 Cartelera de Cines
 Escríbanos
 Corporación LPG

PUBLICIDAD





OPINIÓN

Los últimos acontecimientos judiciales

Parece que los acontecimientos judiciales importantes no terminan y que día a día se dan nuevos que ameritan algunos comentarios.

Ha causado extrañeza que la interioridad de la Corte Suprema de Justicia se haya dado a conocer por diferentes hechos puestos de relieve por los medios de comunicación: Magistrados del máximo tribunal de justicia se quejan de que no existe celeridad en el pleno de la Corte para resolver los casos de títulos irregulares y de que el informe de la comisión especial sobre los títulos irregulares no se ha dado a conocer, después de más de un mes de haber sido entregado; causa impacto que Jueces de lo Penal, que han tenido que conocer las acusaciones criminales de títulos falsos resuelvan que “si bien es cierto, el título es falso, no existió lesión al bien jurídico tutelado” o “si bien es cierto que hay falsificación del título, no se ha comprobado que el acusado haya participado en la falsificación de la firma de un decano”; jueces candidatos al cargo recién creado en el Consejo Nacional de la Judicatura se quejan de que se han ocupado los conductos oficiales de la Corte para apoyar la candidatura de un Magistrado de Cámara, presidente de la Asociación de Jueces y Magistrados de El Salvador, que tuvo una dudosa actuación en un homenaje al Presidente del máximo tribunal; este candidato se queja de que todo es una conspiración de jueces izquierdistas que tratan de dañar su candidatura, y éstos, a su vez, señalan que ese homenaje se hizo con fondos del Órgano Judicial; que una persona que ha sido denunciada ante el CNJ y la Sección de Investigación Judicial y a quien se ha iniciado un antejuicio, previo a un proceso penal, por una resolución de dudosa sustentación, se la ha nombrado Juez de lo Mercantil interina, con posibilidades de nombrarla en propiedad; que los Jueces de lo Mercantil de San Salvador se han visto amenazados en su integridad, lo que ha dado lugar a que una de ellos renunciara; se sabe que aunque se tiene conocimiento de dónde provienen las amenazas, por investigación que llevó a cabo la Policía Nacional Civil, se le tiene temor al sindicalista que hace de las suyas en los tribunales, quien ya ha sido procesado y tiene otro proceso pendiente, pero al que los Jueces de Instrucción, por una u otra razón, lo favorecen siempre, y no se toma ninguna resolución para apoyar a los funcionarios judiciales que se sienten desesperanzados.

Uno de los acontecimientos recientes más significativos ha sido la noticia, dada a conocer por los periódicos el lunes pasado, y calificada como “sin precedentes”, de que el pleno de la Corte resolvió un recurso de retardación de justicia contra uno de sus tribunales y requiere a la Sala de lo Civil que resuelva un recurso de casación interpuesto hace más de un año, en donde está involucrada una empresa transnacional estadounidense.

A dicha empresa le asiste toda la razón del mundo para reclamar por la inacción de una Sala que, en los últimos dos años, ha adquirido reputación de no resolver conforme a la ley, sino según los dictados ideológicos de un determinado partido político, pero tenemos que señalar algo que sí tiene precedentes. Detrás de su reclamo judicial, nadie lo duda, está el reclamo de un poderoso gobierno extranjero preocupado por la violación de los derechos de sus nacionales que hace el Órgano Judicial. La indignación inicial de la Corte ante el último informe del Departamento de Estado norteamericano ha dado paso a una verdadera preocupación ante sus términos y por la aparente seriedad de las afirmaciones del Gobierno de los Estados Unidos de vincular la cooperación con nuestro país a un compromiso real con el combate a la corrupción y hasta la propuesta escandalosamente servil de una comisión conjunta para discutir los términos del referido informe. Es justo preguntarse por los miles de procesos inactivos por términos mucho más largos en todas las Salas de la Corte y si se habría resuelto el recurso por retardación de justicia si el afectado hubiera sido salvadoreño.

Todo esto es un breve sumario de tantas cosas que se suceden en el ámbito judicial y de peores cosas que de seguir pueden terminar con la confianza teórica que debemos tener en nuestros tribunales como una manera civilizada de resolver los conflictos entre las partes y no tener que recurrir a la vieja tradición de la “ley del talión”.

Por el Imperio del Derecho,
Centro de Estudios Jurídicos.
cej@laprensa.com.sv


Portada | Nacionales | Economía | Departamentos | Internacionales | Deportes | Revista Eco | Opinión | Clasificados | Enfoques
Revista Dominical | Enlaces | Estado del Tiempo | Corporación LPG | Archivo
Cámara en Vivo | Escríbanos | Caricatura

© 2001 LA PRENSA GRÁFICA Todos los derechos son reservados. No se reproduzca en ninguna forma. All rights reserved. Do not reproduce in any form.