Combate contra las várices
Por unas bellas piernas
El padecer de várices depende
de varios factores.
En muchos casos, nosotros mismos podemos
evitarlas.
Camila Calles
vivir@laprensa.com.sv
Sus piernas tienen unas venitas molestas que hacen que sus faldas no pasen del armario y no logra disfrutar la playa en traje de baño. No se preocupe, cientos de mujeres y hombres padecen de várices hoy en día.
En sus manos está evitar que esas pequeñas venas se conviertan en un problema crónico. A la primera señal, consulte a su médico, decídase a hacer ejercicios y balancear su dieta.
Algunas características principales son la observación de venas agrandadas bajo la piel de las piernas y coloración parda-grisácea de los tobillos y las pantorrillas. Aproximadamente, una de cada 10 personas sufre várices.
¿Por qué surgen?
Esas molestas venas aparecen ante el mal funcionamiento de las válvulas que controlan la circulación de la sangre.
Sin embargo, los embarazos, la obesidad o una cierta predisposición congénita hacen que las válvulas se ensanchen y debiliten, lo que provoca que la sangre se estanque, de acuerdo con el cirujano general René Serrano Crespín.
La primera señal es la aparición de algunos “vasitos” en las piernas.
Serrano dijo que la enfermedad varicosa se manifiesta con sensación de pesadez, calambres nocturnos, picazón y ligero edema de los tobillos.
Factores de riesgo
Las várices tienden a hacerse más grandes con el tiempo. “La mayoría de estudios
coincide en el aumento de las várices a partir de los 20 años con un vértice
entre los 50 y 60 años y un descenso después de los 70”, afirma Serrano.
De igual forma, explicó que en estadísticas de los hospitales este padecimiento predomina en las mujeres y durante el embarazo aumenta el riesgo.
Esto se debe, explicó, “a la influencia de la progesterona, a la disminución del tono de la musculatura lisa y al aumento de la presión sobre la parte inferior del cuerpo”.
Aún se mantiene en duda si la obesidad puede considerarse como factor de riesgo, pero se deben tener en cuenta aspectos como la inactividad y el aumento de líquidos en los tejidos.
La profesión o actividad diaria de una persona también se considera factor importante para la presencia de várices.
Las várices aparecen por el mal funcionamiento de las válvulas que controlan la circulación de la sangre.
El ejercicio ayuda a prevenir las várices, puesto que la inactividad física es un factor que contribuye a la formación de estos abultamientos en las venas.
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