Editorial
Pescadores artesanales: Un valioso sector
Si en la actualidad generan entre 10 mil y 20 mil libras diarias de productos
del mar, es posible que con los recursos y los estímulos adecuados hasta dupliquen
esa cantidad.
De 10 a 20 toneladas diarias de pescado y mariscos generan los casi 500 pescadores
artesanales de Acajutla.
Ese producto fresco abastece los mercados locales y es apetecido por el gremio
turístico.
Cuando los salvadoreños acudimos a un restaurante a degustar un platillo de
pescado o mariscos, pasamos inadvertidos que detrás hay un gran esfuerzo de
pescadores que se ganan la vida en alta mar.
Es encomiable el esfuerzo de los pescadores, quienes en lanchas sencillas
se dedican a sus faenas diarias, muchas veces exponiendo la vida, como ya ha
sucedido en ocasiones. En el sector de pescadores artesanales, muchos han muerto
o desaparecido en alta mar.
En Acajutla, los pescadores están bien organizados en dos cooperativas que
tienen su centro de operaciones en el muelle artesanal de Acajutla, recientemente
remodelado, el cual es administrado por el Centro Nacional de Desarrollo Pesquero
(CENDEPESCA), dependencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
El administrador del muelle, Manuel de Jesús Buruca Molina, está consciente
de la necesidad de estimular la pesca artesanal, por eso, CENDEPESCA ha comenzado
a promover las ventas sin mediadores, a través del programa Agronegocios, específicamente
de Pesca-negocios.
Los pescadores artesanales ultimamente cuentan con apoyo municipal y de la
empresa privada de la localidad, quienes han comprendido su valioso aporte.
Continuamente se realizan brigadas médicas que atienden a los pescadores y
a sus grupos familiares. Recientemente celebraron sus fiestas patronales y las
actividades sirvieron para demostrar qué tan unido está el sector en Acajutla.
Por eso el esfuerzo de los pescadores merece apoyarse, tanto por las instancias
gubernamentales como por la empresa privada.
Buruca cree que los pescadores tienen capacidad para generar más de 20 toneladas
de pescados y mariscos al día, sólo es cuestión de proporcionarles los aperos
adecuados para la pesca y de estimular el comercio pesquero.
Así también considera que es necesario brindarles atención sanitaria y, por
supuesto, capacitación permanente y adecuada.
Los pescadores artesanales, la mayoría de familias de escasos recursos económicos,
no escatiman esfuerzos para trabajar. Sólo requieren de más estímulos.
Cualquier salvadoreño puede acudir al muelle artesanal y comprar pescados
y mariscos, a precios más cómodos que en el resto de lugares, con la garantía
de que el producto que adquiere realmente es fresco.
Recientemente se efectuó un festival gastronómico donde se exhibieron platillos
preparados exclusivamente con pescados y mariscos. La actividad fue organizada
por CORSATUR y la experiencia rindió los frutos necesarios. Centenares acudieron
al muelle artesanal.
Entonces, vale la pena seguir apoyando a este sector. Si en la actualidad
generan entre 10 mil y 20 mil libras diarias de productos del mar, es posible
que con los recursos y los estímulos adecuados hasta dupliquen esa cantidad.
Quizá hagan falta más ferias gastronómicas, más capacitaciones, mejores aperos,
más promoción y un largo etc., pues el recurso humano se tiene disponible al
ciento por ciento: los pescadores artesanales.
Definitivamente que los pescadores artesanales de Acajutla, al igual que los
del resto del país, son un valioso sector nacional.
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