Portada
SECCIONES
 Portada
 Nación
 Opinión
 Mundo
 Economía
 Departamento 15
 Departamentos
 Cultura
 Vivir
 Fama
 Extremo
 Deporte
 La Tribuna
 El Heraldo
 Caricatura
REVISTAS
 Enfoques
 Revista Dominical
SERVICIOS
 Archivo
 Enlaces
 Estado del Tiempo
 Cámara en Vivo
 Salud y Medicina
 Cartelera de Cines
 Escríbanos
 Suscripciones
 Corporación LPG

PUBLICIDAD



 
NACIÓN

Cada día un niño sufre quemaduras

Fundan asociación pro niños quemados

La prevención y la investigación en favor de los menores son parte de los objetivos.

Claudia Ramírez
social@laprensa.com.sv

PRO NIÑOS QUEMADOS. Manuel Antonio Bonilla (derecha), presidente de la Asociación Pro Niño Quemado de El Salvador, junto a otros miembros de la junta directiva, es juramentado en la nueva institución.

Tras ocho meses de reuniones y más de dos años de madurar la iniciativa, fue constituida la Asociación Pro Niño Quemado de El Salvador (APROQUEMES).

Uno de los principales objetivos de APROQUEMES es desarrollar campañas para disminuir los índices anuales de infantes quemados.

El presidente de la asociación, el médico Manuel Antonio Bonilla, explicó: “Queremos desarrollar una campaña de prevención permanente que no dure sólo la Navidad”.

La idea está sustentada en estadísticas del hospital Benjamín Bloom, que demuestran que el 80 por ciento de chicos quemados han sufrido daños por líquidos calientes y no por pólvora.

Además de prevenir, la asociación pretende realizar investigaciones que apoyen en la recuperación física y emocional de los pequeños accidentados.

“Las secuelas y los traumas de estos niños son grandísimos y no sólo los de ellos, sino también para su familia”, expresó Bonilla, quien también es parte del equipo del servicio de esta área en el Bloom.

La asociación está conformada por varios profesionales y padres de familia cuyos hijos han sufrido alguna quemadura.

La primicia de este grupo de personas es que el ciento por ciento de los accidentes con líquidos calientes, pólvora o electricidad se pueden prevenir.

Por ello consideran que una buena campaña educativa contribuiría a reducir significativamente la incidencia.

Apoyo a hospital Bloom

El director del hospital Bloom, Sergio Parada, fue el encargado de juramentar a la primera junta directiva de APROQUEMES, debido al apoyo que piensan brindarle a ese centro asistencial.

“Una asociación como ésta es una ayuda importante para el hospital, sobre todo porque tenemos limitantes presupuestarias y legales que no permiten, por ejemplo, la compra de trajes especiales que requieren para su recuperación los niños quemados”, aseguró Parada.

La iniciativa de la asociación abona a un trabajo interinstitucional desarrollado desde hace dos años y que impulsa campañas de prevención contra las quemaduras, sobre todo en la época navideña.

“En los últimos dos años, se ha reducido en un 60 por ciento la cantidad de niños quemados que se presentan durante la temporada navideña”, resumió Parada.

Cada día se quema un menor

Anualmente, este centro de referencia infantil recibe por lo menos a 1 mil pequeños quemados.

Bonilla aseguró que esas estadísticas sustentan que cada día un infante sufre quemaduras.

Pero de ese total, el 50 por ciento sufre quemaduras de primer, segundo o tercer grado, las cuales requieren que sean ingresados al Bloom.

“Los costos humanos y económicos son elevados, pero también eso lo podemos reducir”, sostuvo el doctor Bonilla.

A la vez consideró que por lo menos 50 de todos los niños que ingresan necesitan la atención especializada, que sólo se puede brindar en el área de cuidados intensivos.

“Los tratamientos brindados en esa unidad son los más caros en cualquier hospital, y los niños que la requieren son los que sufren las mayores secuelas”, finalizó.


Oscarito tiene una esperanza

SECUELAS DE QUEMADURAS. Detalle de las manos de Juan Carlos Vásquez, de 16 años. Su brazo derecho tiene cicratices por quemaduras.

Hace cinco meses, la vida de Oscarito, un niño de 11 años, cambió drásticamente. De manera accidental, tocó un cable de energía eléctrica de alta tensión que se había desprendido cerca de su vivienda en el cantón El Porvenir, en Santo Tomás.

El accidente le costó un precio muy alto: perdió su brazo derecho y aún ahora recibe fisioterapias para alcanzar su recuperación.

Al momento de su ingreso al hospital Benjamín Bloom, los médicos que atendieron al pequeño pensaron que Óscar también perdería el brazo izquierdo .

Ahora, el niño y su madre, Juana Molina, ven el futuro con más esperanzas, pues será apadrinado por APROQUIMES.

En un par de semanas, el niño viajará a un hospital ubicado en Tampa, Estados Unidos, para recibir tratamiento y poder superar las secuelas del accidente.

El viaje será costeado por una empresa privada y el seguimiento lo dará la asociación, que espera contribuir en la recuperación de otros menores.

Óscar todavía presenta serias lesiones en su cuerpo, pero está en un proceso que lo llevará a tener una vida casi normal.

El caso de este menor no es ajeno a lo que a diario ocurre en el país con accidentes que pueden prevenirse uniendo diferentes esfuerzos. El pequeño tocó accidentalmente un cable que desde hacía 15 días había sido reportado a la empresa distribuidora de energía. Sin embargo, éste no fue reparado hasta después de que ocurrió su tragedia.


Portada | Nación | Opinión | Mundo | Economía | Departamento 15 | Departamentos | Cultura | Vivir | Fama | Extremo | Deporte
Enfoques | La Tribuna | El Heraldo | Revista Dominical | Clasificados | Enlaces | Estado del Tiempo | Corporación LPG
Cámara en Vivo | Archivo | Escríbanos | Caricatura

© 2002 LA PRENSA GRÁFICA Todos los derechos son reservados. No se reproduzca en ninguna forma. All rights reserved. Do not reproduce in any form.