Salvadoreños crean fundación en Boston
Ritmo Guanaco... Por amor a la vida
Los compatriotas organizarán diferentes actividades para ayudar a los niños
salvadoreños.
Jaime Ulises Marinero
departamento15@laprensa.com.sv
Lejos de la patria la solidaridad surge en el alma y en lo profundo del corazón.
Eso lo saben los miles de salvadoreños en el exterior.
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DIRECTOR. Daniel Gutiérrez, director fundador de
la Fundación Ritmo Guanaco.
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El viernes 22, en Boston, Massachusetts, se presentó oficialmente la Fundación
Ritmo Guanaco, bajo el eslogan “Por amor a la vida”.
La fundación, integrada por salvadoreños residentes en esa ciudad, tiene como
misión llevar una sonrisa a los niños más necesitados de El Salvador y un sentimiento
de paz a los corazones de los compatriotas en Boston, en momentos de dolor.
Después de los terremotos de enero y febrero de 2001, un grupo de compatriotas
se unió para recaudar ayuda. En junio de 2002, Cecy Gutiérrez, originaria de
El Sauce, La Unión, arribó al país con un lote de ayuda para la Escuela de Educación
Especial Gral. Adolfo Blandón, de Cojutepeque.
La ayuda consistió en una computadora, un impresor, 20 pares de lentes, una
radiograbadora, “toner” para impresor y fotocopiadora, juguetes y otros.
En esa primera visita Cecy conoció el caso de Fátima Pérez, de un año y medio
que padecía del síndrome de Down. Se interesó por ayudarle, pero desgraciadamente
la niña murió en agosto pasado. “La sonrisa de Fátima cautivó nuestros corazones
y nos motivó a dar aún más”, dijo ella.
A su regreso Cecy y su esposo, Daniel Gutiérrez, tomando como inspiración
el caso de Fátima, decidieron crear una fundación para traer ayuda a los niños
especiales.
Daniel, un vicentino radicado en Boston desde 1984, es productor y conductor
del programa Ritmo Guanaco Internacional, que se transmite en Boston por la
WUNR 1600 AM. Comenzó a hablar con amigos y poco a poco concretizaron el proyecto
de la fundación.
Propósitos y actividades
La fundación persigue ayudar a niños discapacitados y con necesidades especiales
en El Salvador.
Asimismo ayudará a que los menores en El Salvador que requieren tratamiento
médico en el exterior lo reciban.
Un tercer objetivo es ayudar a las familias salvadoreñas de bajos recursos,
en Boston, Massachusetts, con servicios fúnebres.
“Compatriotas fallecen en esta ciudad y sus familiares no tienen condiciones
económicas para atender los servicios fúnebres. Nosotros, con apoyo de otros
compatriotas, vamos a ayudarlos”, dice Daniel Gutiérrez, quien junto con su
esposa son directores fundadores de Ritmo Guanaco.
Salvadoreños ciento por ciento, en directiva
Los directivos son de todos los rincones de El Salvador y tienen años de vivir
allá.
La fundación es presidida por Samuel Chicas, acajutlense residente en Boston
desde 1988, para quien la motivación de presidir la organización radica en ayudar
a los niños.
Como secretaria funge la vicentina Ana Vaquerano, quien ya tiene 22 años de
vivir en Boston. Como tesorero se desempeña el también vicentino Jorge Peña,
radicado en Massachusetts desde 1979.
La sindicatura de la fundación es ejercida por Roberto Amaya, originario de
San Vicente y residente en Boston desde 1984; mientras que José Gutiérrez, nacido
en Yucuaiquín, La Unión, y la chalateca Amalia Peña son los vocales. Ellos viven
en Boston desde 1992 y 1980, respectivamente.
La fundación cuenta con un comité de apoyo en El Salvador, integrado por Sara
Meléndez, Francisco Osorio y Ulises Argueta.
Los directivos están dispuestos a organizar radiotones, teletones, caminatas,
cenas, rifas, campañas, etc., a fin de recoger dinero para cumplir con los propósitos.
“Nada será posible si no contamos con el apoyo de ustedes”, aseveró Ana Vaquerano,
al dirigirse a los salvadoreños que acudieron a la presentación oficial de la
fundación.
Intenciones
Las intenciones son nobles y requieren del apoyo de todos.
Ayudar a los niños discapacitados y especiales en El Salvador, así como a los
centros especiales.
Ayudar a que los niños que requieran tratamiento médico en el exterior lo reciban.
Ayudar a las familias salvadoreñas de bajos recursos, en Boston, Massachusetts,
con servicios fúnebres.
Proporcionar alegría a los niños pobres de El Salvador, por medio de actividades
especiales.
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