La Corte Suprema aceptó un amparo de los acusadores
Suspenden juicio contra P. Carriles
Defensores y familiares de los acusados dijeron que se pretende dilatar el
proceso como una medida de Fidel Castro.
Luis Andrés Marroquín / Enviado
especial
judicial@laprensa.com.sv
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SUSPENDEN AUDIENCIA. Luis Posada Carriles abandona el
Juzgado Quinto Penal, donde el juicio preliminar fue suspendido por el
juez Enrique Paniza.
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Ciudad de Panamá. El proceso penal que se sigue en esta ciudad contra el presunto
terrorista Luis Posada Carriles y sus colaboradores anticastristas se ha convertido
en un gigantesco barco imposible de pasar por el mismísimo canal.
Ayer, la Corte Suprema de Justicia de Panamá ordenó la suspensión del juicio
preliminar que se realizaba contra los acusados, en momentos en que la defensa
se disponía a solicitar un juicio inmediato.
Los defensores de Posada Carriles tenían listo el pedido para un juicio inmediato
en un intento por no dilatar más el proceso. Junto al cubanoamericano también
son procesados Gaspar Jiménez Escobedo, Guillermo Novo Sampoll y Pedro Remón
Rodríguez
Pero los acusadores particulares, que han demandado a los supuestos terroristas
por planificar el homicidio del presidente cubano, Fidel Castro, lograron que
el magistrado de la CSJ Norier Jaramillo aceptara un recurso de amparo aduciendo
que el proceso actual viola la Constitución de la República.
Los querellantes, encabezados por el abogado Julio Berríos, representan a
agrupaciones sindicales y estudiantiles afines al régimen de Castro.
Es la segunda vez que estos demandantes presentan un amparo de garantías constitucionales
ante la Corte. La primera fue declarada sin lugar por los magistrados.
El magistrado Norier Jaramillo ordenó ayer a las 4:00 p.m. suspender de inmediato
la audiencia preliminar.
Por su parte, el fiscal Arquímedes Sáenz dijo: “Vamos a esperar que el tribunal
superior se pronuncie, así que no puedo cuestionar ahora porque no hay nada
decidido”.
Sin embargo, consideró a título personal que existían pruebas suficientes
para realizar el juicio y para condenar a los acusados.
Defensores, familiares y personas afines con los procesados cubanos mostraron
su disconformidad con el aplazamiento del caso. Analistas dijeron que el caso
podría demorarse otro año.
“Esto es un irrespeto y una burla para las autoridades”, se quejó Ana Belfón,
quien fungió ayer tarde como vocera del equipo de abogados defensores.
“Lo hacen sólo para dilatar más el proceso. Desde un principio los querellantes
llevaban esa intención”, reclamó.
Pero los acusadores dijeron que no estaban buscando alargar el proceso, sino
que sólo se aseguraban de que se siga un juicio justo contra los imputados.
“No queremos dilatar nada, pero no podemos aceptar que en un juicio de tanta
relevancia se viole el debido proceso”, manifestó Julio Berríos.
Las intenciones de presentar el amparo y no seguir con el juicio fueron una
posición que dominó las discusiones de ayer entre el juez, los defensores, el
fiscal y los querellantes, en el corto período que duró la audiencia preliminar,
hasta que la Corte Suprema de Justicia ordenó su finalización.
Nadie supo explicar cuándo la CSJ hará su pronunciamiento, y sólo cuando eso
se dé es que se retomará el proceso.
Presionan pro y anticastristas
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PROTESTA. Simpatizantes de Fidel Castro colocan pancartas
en las afueras del tribunal donde se realizó el juicio preliminar.
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El proceso penal que se sigue contra el presunto terrorista cubano Luis Posada
Carriles y sus colaboradores está salpicado de presiones políticas, que se arreciaron
ayer por parte de pro y anticastristas.
Mientras los opositores al presidente Fidel Castro piden la liberación inmediata,
los afines al régimen exigen prisión.
Agrupaciones estudiantiles y de trabajadores han colocado pancartas en contra
de los acusados en las inmediaciones donde se lleva a cabo el proceso.
“Castigo y condena a los terroristas de la INCA cubanoamericanos”, dice una
de las pancartas, acompañada de banderas, fotos de Castro, del desaparecido
Che Guevara y banderas rojo y negro.
Mientras tanto, cubanos que viven exiliados en Estados Unidos continuaron
ayer con sus presiones para que los acusados sean liberados, aduciendo que no
hay pruebas claras de que se planeara matar a Castro.
Pro y anticastristas, así como el proceso en general, fueron custodiados celosamente
por la Policía Nacional de Panamá.
Las medidas de seguridad han sido extendidas por todo el área donde se ubica
el Tribunal Marítimo, sede del desarrollo del proceso. El caso, además, mantiene
tensas las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y Venezuela con
Panamá, ante la negación del país canalero de extraditar a los acusados a esas
naciones.
Esposas de acusados alegan una trampa
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De pros y contras |
En
prisión
25
meses llevan detenidos los acusados |
Volumen
36
piezas fueron abiertas contra los
reos |
Cobertura
45
periodistas cubren el juicio
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Pena
8
años de cárcel enfrentarían si son
culpables |
Interés
250
personas observan el juicio
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Los reos ayudarían a desertar a un miembro de la seguridad de Fidel Castro,
según parientes de los acusados.
Las esposas de dos de los principales acusados de intentar asesinar al presidente
cubano, Fidel Castro, dijeron a LA PRENSA GRÁFICA que sus maridos son víctimas
de una trampa del mandatario.
Mirian Novo, esposa del supuesto terrorista Guillermo Novo, y Carmen Jiménez,
mujer de Gaspar Jiménez, están en Panamá desde hace varios días para apoyarlos
ante las acusaciones que pesan sobre ellos, tras participar en un supuesto intento
de asesinar a Castro, ideado por Luis Posada Carriles.
“Se hará justicia en Panamá, porque aquí ya no existe dictadura”, confió Mirian
Novo ayer al mediodía, luego de un receso de la audiencia preliminar.
“Simplemente va a prevalecer la justicia, porque todo ha sido un show de Fidel,
ha sido una trampa”, añadió.
Carmen Jiménez, entre tanto, manifestó que el presidente Fidel Castro preparó
la trampa contra los acusados porque descubrió que éstos últimos ayudarían a
desertar a Eduardo Delgado, uno de los miembros de la seguridad del mandatario
cubano.
La deserción se haría durante el desarrollo de la cumbre iberoamericana de
presidentes que se realizó en la ciudad de Panamá en noviembre de 2000.
“Eduardo Delgado es parte de la seguridad de Fidel y había pedido ayuda para
desertar, por eso mi marido estaba aquí”, reiteró la señora Novo.
“Imagínese (lo) que significa desertar de la isla... se necesita ayuda y eso
es lo que ellos (los acusados) iban a hacer”, agregó.
Las esposas de los imputados y otros de sus familiares, quienes llegaron principalmente
de Miami, Estados Unidos, exigen la libertad de los acusados.
“Cuando los agarraron no les encontraron ni un solo alfiler”, sentenció la
señora Novo.
Las mujeres se lamentaron de que sus esposos estén bajo condiciones mínimas
de seguridad, por lo que se han dedicado a atenderlos con alimentos y medicinas.
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