En cinco años
Dopaje genético podría ser realidad
El dopaje genético no es aún una realidad, pero lo será pronto, asegura el
doctor Peter Schjerling, un biólogo molecular danés.
Madrid, dpa
vivir@laprensa.com.sv
“Será muy eficiente y prácticamente indetectable. Y quizás socialmente aceptado”,
dice Schjerling, de 34 años. El danés viste una gastada camiseta bastante poco
acorde con el frío otoño madrileño, pero su rostro se enciende de entusiasmo
cuando habla de lo que depara el futuro: “El dopaje genético no existe aún,
pero llegará en pocos años".
En una entrevista con la agencia DPA en Madrid, Schjerling desmenuzó la nueva
frontera del dopaje, un método que convertiría en una antigüedad prescindible
sustancias como los esteroides o la EPO administrada por vía exógena. “Un hombre
blanco podría ser el mejor velocista o un fondista como Kipketer.”
Al igual que la EPO, la manipulación genética no es perversa en sí misma.
La EPO le cambia la vida a quienes sufren de insuficiencia renal, y la terapia
génica, cuando sea segura, podría eliminar o debilitar células cancerígenas,
y hasta capacitar al cuerpo para que produzca por sí mismo las drogas que se
administran en la actualidad.
La manipulación de genes es hoy por hoy una lotería.
Podemos introducir un gen en el cuerpo humano, pero no sabemos. Schjerling
trabaja en el Centro de Investigación Molecular de Copenhague, con la regulación
de la expresión génica como obsesión diaria. Comparte el trabajo con el sueco
Bengt Saltin, otro de los “gurúes” mundiales en investigación muscular y dopaje
genético.
Copenhague es uno de los centros mundiales de una especialidad que se desarrolla
también en Dallas (Southwest Medical School), Padova, Italia (Instituto Schiaffino),
Londres (UCL) y Montreal.
Existe el peligro de que alguien esté experimentando ya con genes para crear
un superatleta. El científico danés cree que el dopaje genético será una realidad
en pocos años. “En cinco años podríamos ya conocer y controlar el gen. La revista
‘Scientific America’ pronostica que será en 2008.”
Cuando esto se logre, podrá inyectarse en el cuerpo el gen de la EPO para
que el organismo —que ya la produce naturalmente— tenga una sangre más oxigenada,
con mayor porcentaje de glóbulos rojos, lo que permitiría al atleta mejorar
su rendimiento deportivo.
|