Portada
SECCIONES
 Portada
 Nación
 Opinión
 Mundo
 Economía
 Departamento 15
 Departamentos
 Cultura
 Vivir
 Fama
 Extremo
 Deporte
 La Tribuna
 El Heraldo
 Caricatura
REVISTAS
 Enfoques
 Revista Dominical
SERVICIOS
 Archivo
 Enlaces
 Estado del Tiempo
 Cámara en Vivo
 Salud y Medicina
 Cartelera de Cines
 Escríbanos
 Suscripciones
 Corporación LPG

PUBLICIDAD





VIVIR
¿Es posible?

El sexo después de un infarto

Los pacientes que han sufrido alguna enfermedad cardiovascular enfrentan complicaciones psicológicas que pueden afectar su vida sexual.

internet.com
vivir@laprensa.com.sv

Temor, ansiedad y depresión son algunas de las condiciones más comunes que experimentan quienes han sufrido un infarto o alguna otra patología cardiovascular. Tales trastornos anímicos en ocasiones llevan al enfermo a sufrir una disfunción eréctil, la cual se ve agravada aún más con el uso obligado de ciertos fármacos que controlan la enfermedad cardíaca.

Ante ese panorama, el problema de estos enfermos se prolonga innecesariamente, puesto que gran parte de los pacientes puede desarrollar una vida normal en todos los planos, incluido elsexual, con sólo un esfuerzo adicional.

Acabar con el mito

Los especialistas que tratan a enfermos que han sufrido alguna enfermedad cardiovascular (como infarto, arritmia, miocardiopatía y cardiopatía coronaria, entre otras) han tratado de desterrar el mito de que un enfermo coronario debe olvidarse por completo de las comidas grasas, el cigarrillo, la vida pasiva y la actividad sexual intensa.

Marcelo Llancaqueo, cardiólogo del hospital Clínico de la Universidad de Chile, explica que es normal que los pacientes experimenten una profunda sensación de minusvalía, la cual les dificulta volver al ritmo sexual que tenían antes del infarto.

Sin embargo, esto no es sinónimo de un impedimento físico asociado a la enfermedad. “La actividad sexual pos infarto se puede retomar en forma paulatina y debiera normalizarse dentro de uno a dos meses después del infarto”, señala Llancaqueo.

El milagro azul

Una contribución importante al destierro del mito sobre corazón y sexo fue la aparición del llamado milagro azul: la viagra. A pesar de que tras varios meses de uso se produjeron algunas muertes que plantearon serios interrogantes acerca de los efectos de su componente (el citrato de sildenafilo), diversas investigaciones han concluido que la mayoría de tales decesos ocurrió por el uso indebido de la viagra.

Lo que sucedió fue que al utilizar la viagra para manejar la disfunción eréctil y los nitratos o nitritos para controlar la enfermedad cardíaca, se produjo una baja de presión arterial.


Portada | Nación | Opinión | Mundo | Economía | Departamento 15 | Departamentos | Cultura | Vivir | Fama | Extremo | Deporte
Enfoques | La Tribuna | El Heraldo | Revista Dominical | Clasificados | Enlaces | Estado del Tiempo | Corporación LPG
Cámara en Vivo | Archivo | Escríbanos | Caricatura

© 2002 LA PRENSA GRÁFICA Todos los derechos son reservados. No se reproduzca en ninguna forma. All rights reserved. Do not reproduce in any form.