“Me pongo entre nueve y diez”
Metzi Rosales/ Sara López/Blanca Abarca
enfoques@laprensa.com.sv

Nosotros no queríamos cerrar el paso, pero hubo un forcejeo con el gobierno del ingeniero Napo- león Duarte que sí quería cerrar
la calle.
José Antonio Morales Ehrlich
Ex alcalde por el PDC (1985) |
De la escala de del uno al diez, ¿con cuánto evalúa las promesas que formuló y las que logró hacer?
Yo diría que de nueve a diez. Yo saqué a los municipios de la dependencia del Ministerio del Interior. Ahí saco buena nota.
¿Cómo era San Salvador cuando asumió la alcaldía en 1985?
Los alcaldes dependían del Ejecutivo, a tal grado que el Ministerio del Interior autorizaba cualquier gasto superior a 100 colones. Cuando nosotros (PDC) llegamos al gobierno, en 1985, aproveché para darle impulso al Código Municipal, el cual redacté y se aprobó con 33 votos de la aplanadora verde.
Luego formulamos la ley del FODES y remozamos COMURES, una figura que databa de 1941.
Cuando usted asumió, ¿cuántas ventas callejeras había?
Entre 1974 y 1976, cuando fui alcalde, dejé a San Salvador sin una sola venta ambulante, con la construcción de los siete mercados municipales. Cuando volví en 1985 ya estaban otra vez. Pero las reduje a 1,235 en 26 manzanas del centro. Después hubo dos problemas: el terremoto y Calderón Sol, que para demostrar que la zona peatonal no servía dio puerta abierta a medio mundo.
La calle frente a Catedral permaneció cerrada varios años.
Nosotros no queríamos cerrar el paso, pero hubo un forcejeo con el gobierno del ingeniero Napoleón Duarte que sí quería cerrar la calle. Al final, algo tuvimos que ceder. Después vino el terremoto y cambiaron las prioridades.
Tengo la idea de que prometió alfabetizar y urbanizar zonas marginales.
Nosotros empezamos a dar terrenos en propiedad a quienes vivían en zonas marginales. Dimos vivienda y con el terremoto. También conseguimos construir casas con el BID. Además, bien logramos alfabetizar
más que el Ministerio de Educación en todas las comunidades.
“Yo hice lo que podía hacer”
|
"Lo que pasa es
que eso depende del Gobierno central. El problema del transporte estaba vedado a las alcaldías.
Armando Calderón Sol
por ARENA Ex alcalde
(1988-1993)
|
¿Cuáles eran las necesidades más apremiantes en San Salvador cuando usted asume como alcalde en 1988?
El manejo de la basura, de los deshechos sólidos, era lo principal. También el tráfico, pero lo que la gente ya no soportaba era la basura.
En la campaña de 1991 se dijo que estaba en marcha la construcción de modernas terminales de autobuses.
Sí, miré, lo que pasa es que eso depende del Gobierno central. El problema del transporte estaba vedado a las alcaldías.
Usted lo decía mucho cuando ya era alcalde y corría por la reelección.
Es que, miré, sí por eso a nosotros nos tocó crear la OPAMSS para todo el reordenamiento de San Salvador.
También se hablaba de un albergue para jóvenes...
Sí, eso se hizo. Ahora funciona desligado de la alcaldía, como una ONG.
El metro que promovía Mario Valiente no recibió su aval. ¿Por qué?
Estaba mal diseñado. Sólo era un tramo y costaba millones, era irrentable.
¿Qué cosas se le ocurrieron hacer que sabía que eran una ilusión?
No, (se ríe) yo hice lo que podía hacer y concreté lo que pude.
El parque Los Pericos fue una propuesta suya que no se logró.
Sí, miré, fue algo que la verdad es que lo logré. Peleé y logré 128 manzanas de terreno para la Alcaldía de San Salvador y Antiguo Cuscatlán. Lo triste es ver que han pasado tantas administraciones y no han hecho el parque.
¿Cuáles considera sus obras más emblemáticas?
Los monumentos a la Paz (San Marcos), a la Justicia ( bulevar Constitución) y al Hermano Lejano, aunque yo lamento que a LA PRENSA GRÁFICA y a algunos no les haya gustado el nombre, pero es el más lindo que yo encontré.
Calderón Sol no quiso el metro
|
"La gasificadora
era la solución real porque los
rellenos siempre contaminan, pero tanto se politizó que al final no se logró hacer.
Mario Valiente
Ex alcalde por ARENA
(1994-1997)
|
¿Por qué no ejecutó sus macroproyectos?
La gasificadora era la solución real porque los rellenos siempre contaminan, pero tanto se politizó que al final no se logró hacer. Le puse a Calderón Sol el paquete completo del metro. Claro, no es barato, pero las soluciones verdaderas no son baratas.
¿Por qué Calderón Sol no apoyó el proyecto?
Él lo había apoyado, habría que preguntarle porque al final dijo “no” cuando ya tenía todo el trabajo hecho. Yo fui a Francia y a España, tenía el financiamiento, iba a costar 200 millones de dólares la primera línea con un financiamiento a 40 años del 1.5 por ciento. De seguro con el Mitch hasta nos lo hubieran perdonado, porque Europa perdonó las deudas.
¿Y usted no le pidió una explicación?
Creo que la razón es política, porque cuando dijo “no” ya íbamos a elecciones, (pero) yo nunca le pregunte. Es frustrante, pero la idea está allí.
¿Y qué pasó con el parque Los Pericos?
Lo mismo. La idea no fue mía, fue de Calderón Sol. Yo había comprado los postes y la malla ciclón y llegué a iniciar el parque, pero los de la cooperativa, azuzados por los ecólogos, me amenazaron con machetes.
¿Por qué no pudo solucionar el problema de las vendedoras?
El metro también solucionaba eso, porque usted descongestiona el centro y la venta se iba a ir más ordenada a las estaciones del metro. Pero la venta ambulante no la va a solucionar ningún alcalde mientras la gente compré en la calle; es lo mismo que la basura: usted quiere ver limpia su ciudad, entonces no tire basura.
¿Le parece que sus propuestas eran viables?
Eran viables. Confío en Dios, si tal vez tenemos suerte, en que Jacir de Lovo va a ganar y creo que sí es una mujer que tiene la visión para darle continuidad a este tipo de proyectos, retomarlos.
|