“Gane o pierda, soy feliz”
Carlos Hernández está a las puertas de hacer historia hoy. Si gana su pelea
contra David Santos, será el primer salvadoreño campeón del mundo, pero el deporte
no lo es todo en la vida de este atleta ejemplar.
Óscar Guerra/Enviado
especial
deporte@laprensa.com.sv
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| FOTO DE LA PRENSA,
POR MILTON FLORES/ENVIADO ESPECIAL |
Es de noche y Las Vegas tiene una vista majestuosa desde el 28º piso del hotel
Mandalay Bay. Carlos “el Famoso” Hernández descansa en su habitación y se prepara
para sincerarse con LA PRENSA GRÁFICA. Esta noche pelea contra el estadounidense
de origen puertorriqueno David “el Diamante” Santos por el título superpluma
de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Por tercera vez busca un campeonato del mundo, aunque en las anteriores su
inexperiencia y los trasfondos del boxeo no le permitieron celebrar. Esta ocasión
es diferente, el título está vacante, las apuestas están parejas –algunas versiones
dan 1-1–, y 11 años de experiencia en el deporte lo respaldan.
¿Qué sería ganar hoy?
Para mí significaría todo lo que he trabajado, que es mi vida. He dado mi
vida a esta carrera y necesito ganar la pelea de esta noche para cumplir mi
sueño de ser campeón mundial.
¿Qué tiene de especial esta pelea respecto de las otras dos titulares?
Varias cosas. Primero, porque viene el presidente a verme pelear, vienen los
salvadoreños de Los Ángeles. Pero también creo que es otra pelea más porque
no voy a dejar que la presión me toque. Yo soy el que voy a presionar porque
siempre voy para adelante. Tampoco hay ventaja porque no hay campeón, y así
los jueces no favorecerán al contrincante.
¿Es David Santos el rival que esperabas para ser campeón?
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“JABCITOS” |
Boxeo:
fama
Verónica: fuerza
El Salvador: fuerza
Estados Unidos: una oportunidad
Guerra: triste
David Santos: no es mi enemigo
Título mundial: sueño
Las Vegas: luces
Español: mal
Padres: amor
Hijos: superamor
Pupusa: delicioso |
Él está bien, el que sea. Para esta pelea no trae nada especial, no está tan
protegido como “el Chicanito” o Mayweather. Ahora yo me siento más protegido
porque mi promotor es el organizador de la pelea y está en Las Vegas. Eso me
favorece, aunque sea mental, pero eso ha pasado desde hace mucho tiempo en el
boxeo. El que promueve la pelea gana.
¿Eso te da confianza?
Me da más tranquilidad porque no tengo tanta presión de noquearlo, puedo hacer
mi pelea. En el caso de Mayweather, yo tenía que noquear, y no pude.
¿Qué soñabas ser de niño?
El Hombre Biónico, bombero, policía, dentista. Ahora quiero ser campeón mundial
y con el dinero que gane quiero mandar a mis padres a España. Ése es mi sueño
ahora.
¿Cómo te identificaste con el país?
Yo vi el amor de mis padres, un momento importante fue cuando vi que El Salvador
jugó en los mundiales. El punto calve fue cuando regresé en 1997, porque fueron
muchos años desde la última vez. Yo quería ir antes, pero no me dejaron por
la guerra. A mí nunca me dieron una razón clara para entender lo de la guerra.
Yo quería ser presidente de Estados Unidos cuando estaba cipote para ayudar
a mi país El Salvador. No ir allá me puso triste. Cuando fui en el 97 con Verónica,
me acordé de todo. Fui a Soyapango y me tome muchísimas fotos, y ahí fue adonde
dije: “Éste es mi país”.
¿Qué es lo que más te gusta de El Salvador?
Muchas cosas. Una es la fuerza de las mujeres. Yo me acuerdo de mi mamá y
de mis abuelitas, cómo trabajaban, andaban muchas cosas en la cabeza. Me gustó
también un rótulo en Las Colinas, allí en Santa Tecla, que decía “Resurgiremos”.
Eso me llegó mucho porque demuestra que la gente siempre va adelante a pesar
de todo. Los salvadoreños son huevudos.
¿Cuál es el mejor momento de tu vida, y cuál es el más triste?
Esta noche, cuando gane el título mundial, y el día en que me casé. El más
triste es cada vez que he hecho llorar a Vero.
¿Es Verónica la persona más importante de tu vida?
Sí, sin duda alguna. Es la persona más fuerte que he conocido, la más amable,
la más fiel de todo el mundo.
¿Después de ganar el título, serías del todo feliz?
Claro. Estaría feliz. Tambien si perdiera estaría feliz. Si gano, cumpliría
mi sueño. Me serviría para contarle a mis hijos y a mis nietos sobre todo lo
que conseguí.
Me
gustó también un rótulo en Las Colinas que decía ‘Resurgiremos’. Eso me llegó
mucho porque demuestra que la gente siempre va adelante a pesar de todo. Los
salvadoreños son huevudos.”
De
niño quería ser el Hombre Biónico, bombero, policía, dentista. Ahora quiero
ser campeón mundial y con el dinero que gane quiero mandar a mis padres a España.”
Carlos “El Famoso” Hernández, boxeador profesional.
Después de la campana
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| FOTO DE LA PRENSA,
POR MILTON FLORES/ENVIADO ESPECIAL |
CARLOS CONVERSÓ
EN EXCLUSIVA CON LA PRENSA GRÁFICAsobre su carrera, sus aficiones, el
amor a su esposa y el cariño que le tiene a El Salvador. Esta noche es
su gran noche.
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“El Famoso” aún no piensa en el retiro sin importar el resultado de la pelea
de hoy. Empero, ya tiene algunos planes para cuando cuelgue los guantes.
El boxeo está lleno de historias sobre peleadores que amasaron fortunas durante
su carrera, pero que despilfarraron el dinero para caer noqueados por la miseria.
Carlos Hernández tiene bien claro que no ingresará en esas filas.
El púgil está consciente de que su edad y el resultado de la pelea contra
David Santos pueden marcar su futuro. Sin embargo, gane o pierda, el retiro
no es una opción inmediata, aunque reconoce que el boxeo no le va a durar toda
la vida.
“Ya estoy pensando en lo que quiero hacer más adelante. Todavía Verónica y
yo no tenemos claro lo que haremos, pero hay un par de opciones”, dijo.
Aseguró que una de sus aspiraciones es ingresar al mundo de los bienes raíces.
“Algunos de los hombres más ricos del mundo se dedican a eso.”
A la pregunta de si ya piensa en el retiro, contestó: “No lo pienso, especialmente
si voy a ganar. Hay muchas posibilidades que se pueda hacer una pelea muy grande,
pero no quiero pensar en eso porque es presión, así que lo primero es ganarle
a Santos”. Con esa convicción, Hernández deja en claro que, entre el retiro
y esta noche, hay un mar de esperanza.
La
meca del boxeo
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