Portada
 
  Nación
  Gran San Salvador
  Mundo
  Departamento 15
  Economía
  Departamentos
  Opinión Editorial
  Deporte
  Fútbol Nacional
  Cultura
  Vivir
  Fama
  Extremo
  LPG Datos
  Especiales
  Archivo
 
  Enfoques
  Dominical
  La Tribuna
  El Heraldo
  El Economista
 


[ PORTADA ]

“Con el tiempo van curándose las heridas”

dominical@laprensa.com.sv

 


imprime esta nota envia esta nota a un amigo opine sobre este tema


























En su sencillo despacho del reformado palacio municipal de Nueva Ocotepeque, Santos –junto a la bandera de su país– recuerda aquellos días de julio de 1969, cuando tenía como misión movilizar comida para las tropas hondureñas.

34 años después, cuando se le pregunta si desarrolló un resentimiento o aversión a los salvadoreños, responde: “Ah, claro que sí, pero con el tiempo se van curando las heridas. Nadie de ningún gobierno ha tenido el valor moral de decir porqué fue la guerra con El Salvador, porque siempre han sido dos países que han tenido relaciones tanto comerciales como amistosas”.

Santos recuerda que murió mucha gente civil y que –en su opinión– el Ejército de Honduras no creía que se iba a desatar una guerra como la que se llevó a cabo. Además “no estaba preparado nuestro ejército para eso”, sintetiza.


“Murió gente humilde que no tenía nada que ver”


Telma del Carmen Rivera
55 años
Nueva Ocotepeque



La paredes de adobe de su casa son fiel testigo del bombardeo de aquella época. Telma recuerda que con su esposo hu eron hacia Esquipulas (Guatemala) para sobrevivir a la invasión de las tropas salvadoreñas en Nueva Ocotepeque dejando todas sus pertenencias atrás. “A mí me mataron dos primos: Rubén y Roque”, recuerda, “porque iban huyendo los mataron en esa loma”. A otro primo suyo lo llevaron preso al penal de Cojutepeque, salió vivo y regresó al pueblo. “Venimos a hallar todo patas arriba, cuando entramos acá.” Recuerda haber encontrado la cabeza de un cerdo hirviendo en gusanos en su casa. “Fue terrible en ese tiempo.” Y señala con el dedo hacia los potreros cercanos, donde el cementerio está lleno de cruces de aquella época. En los primeros días, después de regresar, cuando iban a recoger leña encontraban fusiles y balas tiradas. Ahora Telma quiere venir a El Salvador. “Me dan ganas de ir a pasar consulta al hospital Rosales”, dice, porque para los habitantes de Nueva Ocotepeque es más cerca venir a un hospital en San Salvador que ir a Tegucigalpa.
   
>> "Estaba sirviendo a mí país"



Agua Caliente, riqueza entre montañas

   


[ Portada | Nación | Economía | Departamentos | Departamento 15 | Gran San Salvador | Mundo | Deporte]
[ Fútbol Nacional [Opinión Editorial | Cultura | Multimedia | Vivir | Fama | Extremo | LPG Datos |  Especiales]
[ Enfoques | Revista Dominical | La Tribuna | El Heraldo ]

© Derechos Reservados : 1997 - 2005   | Aviso legal |   Escríbanos