|
 |
![]() |
|
La poesía es una forma de expresión del ser humano, que pretende decir lo que con otras vías no se puede decir: prolongar su interioridad.”
|
|
 |
![]() |
|
El Salvador viene saliendo de un proceso largo de guerra, y la gran poesía de guerra, la poesía que cuente nuestra historia, se está gestando en este momento.”
|
|
 |
![]() |
|
Es importante la presencia de tanto joven en el oficio de ser poeta; además, en la poesía todos somos aprendices siempre.”
|
|
 |
![]() |
|
A mí me gusta más el verso libre que el clásico. Pero lo que más me gusta es poder expresarme a través de la poesía.”
|
|
|
La
casa es vieja y sobre su vetusta puerta cuelga el rótulo de “Casa
de la cultura de Suchitoto”. Desde temprano, las sillas en sus pasillos
esperan la llegada de los poetas. La hora pactada, 10:30 de la mañana,
se estira por la tardanza del bus escolar que transporta a los versadores.
Pero la Primavera de los Poetas, un evento que tiene sus prolegómenos en tierras francesas, no tiene excusa para no ser clausurada en esta casa.
“Bienvenidos sean todos, poetas y demás gente que nos acompaña”, dice Miguel Huezo, miembro de la Casa de los Mestizos (en Suchitoto) y principal organizador del evento.
Quiénes gestan el evento
La casa de la cultura de Suchitoto, la Alianza Francesa y la Casa de los Mestizos son los principales gestores de esta reunión tan heterogénea, en la que sobresalen los jóvenes que aún se presentan con cuadernos y escritos a lápiz, manchados y con los versos escandidos entre borrones.
“Un agradecimiento a los poetas que nos acompañaron durante 10 días en eventos de lectura y otros, en lugares como la UTEC, la Universidad Nacional, Los Tacos de Paco, la Biblioteca Nacional y demás”, resume la faena de los presentes Gilles Dessagne, director de la Alianza Francesa, poco después de repartir páginas entre el público y acompañarlas con la frase: “De la Alianza Francesa, un centro lingüístico y cultural de San Salvador”.
Pero las esperanzas por que la etiqueta y la parafernalia de estos encuentros termine llegan a feliz conclusión. Es hora de los poemas, de escuchar.
Poesía, poesía, poesía
Son 14 los que están en un semicírculo y esperan su turno para ofrecer sus palabras, aunque después se une Nora Méndez, quien vela a medias sus claros ojos con unas gafas. “Esa mujer que acosa el pensamiento tiene tintes en los ojos”, declama Edgar Alfaro, versador por oficio y fumador de pipa. Su voz es media y se adhiere al racimo de adjetivos que se notan en sus versos.
Herbert Vaquerano recita “Esencia”, mientras, en otra de las sillas, Claudia Herodier mira atenta y aprueba monótonamente las palabras de los que recitan.
Pronto llega el turno de Silvia Elena Regalado. Su sonrisa es sobria, tierna. En sus manos sostiene su libro “Desnuda de mí”. “Este poemario tiene cuatro partes, cuatro elementos.”
La copia que se posa en sus manos ya no le pertenece. Es, desde ese día, propiedad de la casa de la cultura de Suchitoto, y es la autora quien lo entrega para la pequeña biblioteca del recinto de cultura.
Uno a uno, pasan los poetas. Los jóvenes también son parte del río de letras que se desborda y se precipita constantemente.
Círculo de la Rosa Negra, de la Universidad de El Salvador, y Círculo Literario, de la Universidad Tecnológica, son, principalmente, los representantes juveniles.
Uno de ellos, Roberto Landaverde, presenta seis “haikus” que resumen parte de sus vivencias y su gusto por la brevedad en la palabra. “A mí me gusta la poesía porque en ella se dan muchas oportunidades al ser humano para expresar sus sentimientos”, dice el joven, titubeante.
Las voces
“Gracias a esta multiplicidad, a este tipo de encuentros, conocemos lo que estamos haciendo todos. De esta manera El Salvador crece y la historia de la literatura se va ampliando”, señala Claudia Herodier, quien también es parte de los que recitan.
Sus versos son, sin embargo, más enérgicos que los del resto. Y sobre los jóvenes que participan en este tipo de encuentros, Claudia dice: “Hay que darles la oportunidad a ellos para que sigan creciendo: son jóvenes”.
Otra poeta, Silvia Elena Regalado, quien goza ya de cierto nombre entre la modesta literaria nacional, manifiesta su complacencia por participar en estos eventos: “Estas actividades son importantes porque se estimula a los jóvenes a que escriban, a que no les dé pena mostrar sus escritos”.
Además, recuerda y aclara su visión sobre la Primavera de los Poetas: “Tiene que ver con el equinoccio de primavera, que se da en Europa, pero también tiene que ver con el florecimiento de la palabra en nuestro medio. Y este tipo de eventos contribuye a que florezca la poesía, es como una metáfora también”.
Pronto las letras se apagan (por un instante), y es tiempo para que los versadores, y quienes a ellos acompañan, se sirvan de un almuerzo frente a las aguas de la laguna de Suchitoto (poesía). Esto pretende ser el final de oro para el evento.
Miguel Huezo, quien hace el trabajo más “de hormiga” en cuanto a logística y administración del evento, cierra con su visión de esta fiesta poética: “Me parece que se sientan las bases en Suchitoto y en la comunidad cercana a la poesía. Se logra convocar alrededor del tema poesía tres actividades: el Día Internacional de la Poesía, convocado por la UNESCO; la Primavera de los Poetas, un evento europeo; y el lanzamiento del Primer Certamen de Poesía de Suchitoto. Todo esto le da vida a lo cultural en el país y en el municipio”.
|