Varios
millares de aficionados recibieron, al grito de “¡campeones!, ¡campeones!”,
esta tarde a los componentes del Real Zaragoza que conquistaron en el estadio
olímpico Lluis Companys de Barcelona el sexto título de Copa
de la escuadra el miércoles.
El equipo. que realizó el desplazamiento desde Barcelona a Zaragoza en autobús, recorrió las principales calles zaragozanas con el capitán Luis Carlos Cuartero mostrando el trofeo a través del parabrisas, vestido con una bufanda del equipo y con una bandera aragonesa en su interior, para finalizar su recorrido junto al estadio de La Romareda.
Los aficionados zaragozanos no quisieron desaprovechar una de las pocas ocasiones que van a tener para ver en directo la Copa del Rey fuera de las vitrinas, al haber aplazado el club aragonés los festejos por la conquista de la Copa como consecuencia de los atentados terroristas del pasado 11 de marzo en Madrid.
Alegría con duelo
El próximo domingo en el partido de liga, frente al Espanyol, en el estadio de La Romareda, el trofeo será presentado por los jugadores a sus seguidores y habrá que esperar hasta la presentación de la nueva temporada para que lo ofrezcan a la Virgen del Pilar y lo muestren desde el balcón del ayuntamiento de Zaragoza.
La alegría y la satisfacción se reflejaban en todos los jugadores del equipo aragonés por el trofeo logrado un día antes en Cataluña. Y el primero en salir a celebrarlo fue el brasileño Álvaro Maior.
La afición no cesó de jalear a los
suyos, con el goleador asturiano David Villa y el madrileño José
María Movilla como principales protagonistas de los cánticos,
aunque la mayoría de los componentes de la plantilla pudieron escuchar
coreado su nombre, para después unirse todos bajo el canto de “¡campeones!”.
La resaca del Real Madrid
Tristeza y caras de sueño muestran los madridistas en Ciudad
Deportiva.
Los rostros de los jugadores del Real Madrid en la sesión de recuperación
posterior a la derrota en la final de la Copa del Rey frente al Real Zaragoza
expresaban una mezcla de tristeza por la primera decepción de la
temporada y sueño, tras una noche complicada para dormir tras lo
acontecido.
La expedición del Real Madrid aterrizó en Barajas a las
3 a.m. Pocas horas después, a las 11 a.m., los jugadores llegaban
a la antigua Ciudad Deportiva con caras largas que demostraban el dolor
que sienten por la derrota en la prórroga de la final.
El Real Madrid acabó tocado físicamente después
de la competición, en la que ha realizado un esfuerzo extra por
conseguirla. Atrás quedan partidos complicados como el de Leganés,
en el que necesitó del tiempo extra para vencer, o las duras eliminatorias
contra el Valencia y el Sevilla.
Los jugadores blancos buscaban terapia en una sesión de recuperación
con masajes para restablecerlos para el inmediato encuentro el sábado
en San Mamés.
Repartidos
Los titulares en la final de Copa César, Míchel
Salgado, Iván Helguera, Raúl Bravo, Roberto Carlos, Figo,
Guti, Beckham, Solari, Zidane y Raúl estuvieron repartidos
entre el gimnasio y el centro médico.
El resto, Iker Casillas, Pavón, Mejía, Borja, Cambiasso,
Juanfran, Núñez, Borja y Portillo, se ejercitaron bajo la
atención de Carlos Queiroz.
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