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No tenemos agua en la parte baja. Los más perjudicados son los ancianos.”
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Tenemos que colocar mangueras hasta por 125 metros para obtener agua.”
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La ilusión de instalar una acometida que llevará agua a 14 familias del sector III de la comunidad Montecarlo, en Ciudad Delgado, les saldrá más caro de lo que imaginaban.
El problema se debe a que Ferrocarriles Nacionales de El Salvador (FENADESAL), una dependencia de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), les quiere cobrar 1 mil 209 dólares sólo por permitirles que instalen una tubería de 148 metros de largo a un lado de la línea férrea que atraviesa la humilde comunidad y 342 dólares en concepto de supervisión.
“Es demasiado dinero y muchas personas no están en la capacidad de aportarlo; a duras penas hemos recaudado la mitad”, explicó Miguel Ángel Pérez, presidente de la directiva de vecinos.
Los afectados enviaron una carta a la gerencia de FENADESAL el 20 de octubre pasado solicitando una reconsideración del monto, pero hasta el momento no han recibido respuesta.
Voceros de CEPA aseguraron que la institución tiene la intención de sentarse a hablar sobre el caso; sin embargo, negó que haya recibido correspondencia por parte de los vecinos.
Por su parte, el síndico municipal de Ciudad Delgado, Orlando Alférez, dijo que, el año pasado, el concejo municipal declaró que el proyecto era de utilidad pública, punto que debió tomar en cuenta FENADESAL antes de cobrar por el derecho del paso de la tubería en el terreno.
A cuestas con el agua
La única cantarera que abastece a toda la comunidad se encuentra en la parte alta y eso significa que de la parte baja deben extender mangueras hasta por 125 metros de largo para poder obtener agua.
Esta situación acarrea dificultades desde diciembre del año pasado a unas 14 familias, pues tienen que subir una cuesta bastante pronunciada para llegar hasta la cometida, y poder encender la llave y luego realizar el mismo recorrido para apagar la llave.
“Los más afectados son las personas de la tercera edad, ya que se les dificulta estar subiendo y bajando la cuesta”, expresó la vecina Aída Elena Ventura,
El proyecto ha generado cierta división entre los vecinos de la parte baja y la alta, porque aseguran que no todos los afectados fueron tomados en cuenta.
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