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Dos vitrales más
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| Aunque sin relación con el 5.ª aniversario,
ayer se colocaron dos vitrales más en la catedral
Ubicados en la capilla del Santísimo, son parte de los cinco
que habrá en el lugar, de los que se colocó también
el de la fachada: los otros dos se pondrán en la capilla
de la Virgen.
Su reconstrucción completa ha supuesto un desembolso de
$4 millones 58 mil.
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“La catedral anterior era más chiquita, pero más bonita”,
expresa Francisco Martínez, de 62 años. Ayer se encontraba
esperando “a un chero” en la plaza Gerardo Barrios.
“Es que me gustaba más la construcción y la arquitectura”, justifica su afirmación, “aunque ésta se mira más moderna, como ahora sólo son fachadas”.
Martínez habla de la catedral metropolitana, ubicada sobre la calle Rubén Darío, entre las avenidas Cuscatlán y Monseñor Romero. Hoy, en cierta medida, es su cumpleaños. El del edificio. Hace cinco años que se reabrió después de haber sido cerrada durante 13 años.
“Es un día muy interesante”, señala el arzobispo de San Salvador, monseñor Fernando Sáenz Lacalle: “Hace cinco años que regresó al culto la catedral, después de haber sido cerrada en 1986, a causa del terremoto”.
En efecto, la catedral actual reabrió el 19 de marzo de 1999 sus puertas a los fieles, quien desde entonces pueden admirar su grandeza: 90 metros de longitud por 33 de anchura, campanarios que miden 50 metros de altura y una cúpula de 60.
Para Sáenz Lacalle, la catedral “tiene unas dimensiones grandiosas, de una proporción muy bella, extraordinaria”. Por eso, añade el arzobispo, todo lo que hay que poner en ella “tiene que ser grandioso”.
De acuerdo con él, los elementos más importantes que posee el edificio son la pintura de la cúpula (una semiesfera de 25 metros de diámetro) y el retablo, que tiene ocho cuadros, cada uno de 25 m cuadrados y con escenas de la vida de Cristo.
La primera catedral metropolitana estaba ubicada donde hoy se encuentra la iglesia El Rosario, al costado oriente del actual parque Libertad. Ese edificio colonial, terminado en 1808, era parroquia mayor antes de convertirse en catedral.
Víctima de sismos
El terremoto de 1854 derribó la torre del reloj y obligó a su reconstrucción, pero los problemas no terminaron ahí. Otro sismo, en 1873, lo destruyó por completo.
La segunda catedral se inauguró 15 años después, y fue devorada por un incendio a mediados del siglo pasado: en 1951.
La creación de la iglesia actual, en el mismo lugar de la anterior, comenzó en 1956. Su construcción se estancó por décadas, y el terremoto de 1986 le ocasionó graves daños. Se cerró y no fue abierta hasta 1999, luego de 43 años de construcción.
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