Desde que inició el año, siete robos a mano armada registrados en apenas dos cuadras de la otrora tranquila colonia El Roble han sembrado el temor. La calle a San Antonio Abad, las avenidas A y Don Bosco y el bulevar Universitario son testigo de los atracos que está cometiendo una banda.
Propietarios de negocios, sus clientes y estudiantes de la Universidad Nacional han sido las víctimas.
El último robo ocurrió el lunes. Seis individuos armados asaltaron a un aproximado de 12 usuarios extranjeros en el interior de un cibercafé.
“Primero entraron cuatro y solicitaron usar una computadora; una vez dentro, dos más se introdujeron al local y encañonaron a todos los que estábamos allí”, comenta una de las víctimas que no quiso identificarse por temor a represalias.
Además, agrega, que uno de los sujetos se dio cuenta de que una joven turista se disponía a salir del sanitario. “Él le dio alcance y sólo se oía que ella gemía y los golpes”, recuerda. Botín en mano, los individuos se largaron a bordo de un vehículo de cuatro puertas color verde.
Gusto por la informática
Dos semanas antes, igual número de sujetos robó en otro cibercafé 15 computadoras e igual número de impresoras. Además, quitaron sus pertenencias a las siete personas que se encontraban en el local.
“Es una zozobra que no nos permite trabajar tranquilos”, comenta uno de los dueños de otra sala de computadoras. La desesperación se siente también entre los estudiantes de la universidad.
Ante esta situación, los afectados han recolectado firmas para pedir una caseta policial y patrullajes.
Algunos de los afectados consultados aseguran haber denunciado los robos a la delegación de Mejicanos, pero en esta sede atribuyen la competencia a la delegación Centro.
En esa delegación tienen registradas cuatro denuncias: una por hurto y tres por robos.
“Nuestros datos no revelan robos o hurtos al interior de negocios, sólo a una persona particular”, se limitó a decir una fuente policial que no quiso identificarse.
Se cansaron de golpearme
Juan Flores (nombre ficticio) es un estudiante universitario que se convirtió
hace un mes en una víctima más de la delincuencia que mantiene
en vilo a los habitantes del bulevar Universitario y de la calle a San
Antonio Abad.
El robo del que fue objeto este joven ha sido la experiencia más
difícil en sus 23 años de vida. Seis individuos lo
atracaron cuando se desplazaba hacia la universidad: Nunca olvidaré
lo que me hicieron; no les bastó robarme hasta los zapatos, sino
que me golpearon.
El joven quedó casi muerto sobre el pavimento. Los asaltantes le
lesionaron una costilla y el brazo derecho: De no haber sido porque
se cansaron de golpearme, no lo estaría contando.
Flores atribuye su mala experiencia a la escasez de Policía.
Aquí no hay ningún agente, por eso es que tienen carta
abierta para hacer lo que quieren, cuestiona.
Su sistema de trabajo
Algunos afectados coincidieron en que se trata de una banda de delincuentes
que siempre usa el mismo modus operandi.
Los sujetos ingresan a los negocios y se hacen pasar por clientes. Desmantelan
los negocios y también aprovechan para robar las pertenencias de
los clientes.
Según algunos afectados, son seis delincuentes fuertemente armados
que, después de cometer los hurtos, trasladan todo lo robado en
vehículos.
El otro sistema de robo es durante la noche. Se introducen en los negocios
después de quebrar la duralita de los techos, y lo sustraído
lo echan en bolsas de plástico.
Pese a las constantes denuncias de los afectados, la Policía aún
no ha logrado dar con esta banda que mantiene en vilo a propietarios y
clientes de los cibercafés.
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