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Marzo 19. (11:50 a.m.) Decenas de manifestaciones pidiendo el fin de la ocupación norteamericana de Iraq se celebrarán a lo largo y ancho de Estados Unidos este sábado coincidiendo con el primer aniversario de la guerra.
Europa se sumará igualmente a las protestas. Se espera que las manifestaciones más concurridas tengan lugar en España, Italia y Gran Bretaña, cuyos gobiernos respondieron positivamente al llamamiento del presidente George W. Bush para derrocar a Saddam Hussein pese
a la amplia oposición interna.
Los organizadores norteamericanos esperan concentraciones numerosas en 200 ciudades del país, con Nueva York y San Francisco a la cabeza, aunque quizás las cifras no alcancen la espectacularidad de las manifestaciones previas a la guerra, que reunieron a más de 250.000 personas
en Manhattan el 15 de febrero de 2003.
"Aquello fue una intensa presión para detener la guerra antes de que empezase", recordó Bill Dobbs, portavoz de uno de los principales coordinadores, Unidos por la Paz y la Justicia.
"De todos modos, esperamos igualmente a miles de personas en Nueva York, creemos que la jornada de acción mostrará el alcance del movimiento anti-guerra estadounidense", prosiguió Dobbs.
"Las protestas del sábado llegan tras meses de revelaciones que defienden las tesis de los anti-belicistas de que la guerra en Iraq era innecesaria e injustificada", añadió.
"Habrá marchas desde Anchorage en Alaska a St. Petersburg en Florida, pasando por Crawford, Texas", cerca de la hacienda de Bush, declaró por su parte un portavoz de la coalición pacifista ANSWER en Nueva York, Dustin Langley.
Los manifestantes volverán a esgrimir consignas como "Basta de ocupación colonial" y "Traigan a los soldados a casa ya". Se prevé la llegada a Nueva York de decenas de autobuses, desde Vermont (noreste) a Carolina del Norte (sureste).
En Los Angeles se esperan menos participantes pero más famosos, con la presencia de varias estrellas de Hollywood, como Martin Sheen y Tim Robbins.
En el discurso pronunciado este viernes en la Casa Blanca para conmemorar el primer aniversario, Bush insistió en que el deber de todo gobierno es sumarse a la guerra contra el terrorismo.
"Cualquier signo de debilidad o de retirada refrenda la violencia terrorista e invita a más violencia", afirmó Bush, que este fin de semana estará en Orlando (Florida, sureste), en un acto electoral.
Los organizadores de las protestas piensan de otro modo y esperan ver reforzadas sus tesis tras los atentados de Madrid y las declaraciones del nuevo presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que apuntan a una retirada de las tropas españolas
de Iraq al término de su misión, el 30 de junio.
"Los niveles de popularidad del presidente Bush están en caída libre desde hace más de un mes", afirmó Dustin Langley, opinando que ello debería reflejarse en el número de manifestantes del sábado.
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