Kosovo no tiene nada que ganar con esta violencia. Por el
contrario, puede hacerla retroceder, dijo a la prensa en Bratislava
el portavoz de la OTAN, Jamie Shea. Contendremos esto,
agregó.
“Kosovo no tiene nada que ganar con esta violencia. Por el contrario, puede hacerla retroceder”, dijo a la prensa en Bratislava el portavoz de la OTAN, Jamie Shea. “Contendremos esto”, agregó.
Albaneses incendiaron ayer casas e iglesias ortodoxas serbias en Kosovo, a pesar de que efectivos de la OTAN trataron de contenerlos con gases lacrimógenos y balas de goma.
En los peores enfrentamientos étnicos desde que las fuerzas de la alianza atlántica y de las Naciones Unidas tomaron el control de la provincia serbia, en 1999, miembros de las fuerzas de paz francesas trataron de impedir que los albaneses se acercaran a la iglesia en el pueblo de Mitrovica, en el sur de Kosovo.
Sin embargo, la gente logró entrar en el templo, dijo un corresponsal de Reuters que se encontraba en el lugar. Se escucharon disparos, pero no estaba claro de dónde provenían, agregó.
El miércoles, enfrentamientos entre serbios y albaneses en Mitrovica dejaron un saldo de 22 muertos y cientos de heridos.
Sofocan violencia
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) convocó a por los menos 700 efectivos más para sofocar la violencia y Gran Bretaña anunció el jueves que enviaría también 750 soldados a Kosovo.
Refuerzos italianos y estadounidenses también se dirigían a la provincia de dos millones de habitantes. En total, hay 17,500 efectivos de paz encabezados por la OTAN en Kosovo y 9,000 policías locales y de la ONU.
En el pueblo de Obilic, cerca de la capital provincial, Pristina, fueron incendiadas otra iglesia y varias casas serbias y las tropas de la OTAN bloquearon el centro del pueblo con vehículos blindados. No se reportaron enfrentamientos. Soldados estadounidenses estacionaron ocho vehículos blindados Humvees al otro lado del camino principal.