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Las enfermedades sexualmente transmisibles (EST) siguen ganando terreno
en Estados Unidos, con un avance en particular de la sífilis por
tercer año consecutivo, según trabajos presentados durante
una conferencia sobre la prevención de estos males.
En total, unos 20 millones de infecciones se producen todos los años en el país y “cerca de la mitad de los casos de EST afecta a la gente de 15 a 24 años, que representan sólo una cuarta parte de la población sexualmente activa”, señaló en conferencia de prensa John Douglas, del Centro de Control de Enfermedades (CCE).
Cifras en aumento
En 2003 continuó subiendo la tasa de casos de sífilis, pasando de 2.4 a 2.5 casos cada 100 mil habitantes, con lo cual alcanzaron los 7,082 casos.
Alrededor de 60% de los casos de sífilis el año pasado sucedieron entre hombres homosexuales, contra 5% en 1999.
La infección por el virus del papiloma humano, un factor de riesgo del cáncer de cuello del útero entre la mujeres y del ano entre los hombres, también se extendió en los últimos años, según otro estudio del CCE conducido entre 300 adolescentes monitoreados en una clínica del sector público.
La tasa de enfermedad es más elevada entre las jóvenes (11%), que sufren de manera desproporcionada los efectos de esta bacteria (infecciones, infertilidad), según los autores de un estudio de los servicios de salud del estado de Minnesota (norte).
Los investigadores se sorprendieron al constatar que la bacteria también alcanza con mucha fuerza al sexo masculino.
Otro estudio muestra un descenso de 17% de la infección por el virus del herpes genital entre el período 1988-1994 y 1999-2000. La prevalencia entre los hombres bajó más rápidamente que entre las mujeres. Este retroceso es particularmente notable entre los más jóvenes: bajó 74% en el grupo de 14-19 años y 48% en la franja de 20-29 años.
“Aun cuando notamos un éxito con el retroceso del herpes, la tasa de EST en su conjunto permanece en un nivel tan alto que es alarmante”, estimó Ronald Valdiserri, director adjunto de los programas de prevención contra el sida, las EST y la tuberculosis en el CCE.
“Las EST pueden tener consecuencias médicas serias, entre ellas infertilidad, transmisión al recién nacido, daños neurológicos y el riesgo acrecentado de
tansmisión del VIH”, agregó el
especialista.
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