El programa del espectáculo, uno de los 100 que se entregaron al público, anunciaba desde un principio que la gala de la Escuela Nacional de Danza Morena Celarié estaría plagada de coreografías atractivas. Y así fue.
Después de un desfile de las alumnas más pequeñas de la escuela, sobre el escenario se hicieron presentes el presidente de CONCULTURA, Gustavo Herodier; la directora de la escuela, Sonia Franco; y el director nacional de artes, Rolando Reyes, para dar por inaugurada la temporada.
Pasada la apertura oficial, el telón dio paso a “Las sílfides”, el ballet inspirado en la música de Frederic Chopin, que cautivó a los espectadores por la delicadeza y gracia de las balletistas. Pero hasta ese momento, era lo mismo del año pasado.
Terminada la coreografía, vino el “pas de deux” y variaciones de “Don Quijote”, que ofreció una visión novedosa a la gala.
Cambio radical
Después del encanto y del ensueño del ballet, vino a escena la danza contemporánea.
“¿Es así? Así es”, “Equinoccio”, “Después de la tormenta” y “Ayer, hoy... siempre”, con Xucit Cuestas, fueron propuestas frescas en el repertorio, pero tampoco eran estrenos.
La gala dio un giro de 360 grados al poner sobre las tablas la danza folclórica con “Actividades laborales”. En esta participaron: Carlos Mena, Óscar Moreno, Cristian Lara, Alexander Galdámez, Manuel Hidalgo y Marcial Gudiel.
Al final, de vuelta a lo contemporáneo: “Pájaros pintados”, una de las coreografías más tradicionales de la escuela, casi de rigor, original del bailarín Francisco Castillo.
¿Y el público?
Alrededor de 400 personas asistieron a la gala de la Escuela Nacional
de Danza Morena Celarié.
No todas tuvieron programa de mano. La escuela únicamente entregó
100 folletitos a la entrada.
Las alumnas más pequeñas de la institución permanecieron
emocionadas a lo largo del espectáculo, mientras estaban como espectadoras.
No paraban de gritar o reírse, a pesar de que muchos intentaban
callarlas con un fuerte shhhhhhhhhh!!.
Algunas personas creyeron estar en el cine. Llegaron preparados con
hamburguesas y papas fritas para matar el hambre.
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