Portada
 
  Nación
  Gran San Salvador
  Mundo
  Departamento 15
  Economía
  Departamentos
  Opinión Editorial
  Deporte
  Fútbol Nacional
  Cultura
  Vivir
  Fama
  Extremo
  LPG Datos
  Especiales
  Archivo
 
  Enfoques
  Dominical
  La Tribuna
  El Heraldo
  El Economista
 


Regresar a seccion de economía

Firman el TLC
Karla Ramos
Enviada

economia@laprensa.com.sv

Los funcionarios destacaron la posibilidad de generar
nuevas fuentes de trabajo y la atracción de inversiones.


Imprimir esta nota Enviar esta nota Opinar sobre este tema


Discurso. El ministro de Economía Miguel Lacayo pronunció el discurso oficial de la parte centroamericana al momento del acto de firma efectuado en la sede de la OEA.
Washington tuvo ayer un día muy peculiar, sobre todo en los alrededores de la Organización de Estados Americanos (OEA), a sólo escasos metros de la Casa Blanca.

Mientras afuera del organismo cerca de 100 manifestantes, representantes de organizaciones civiles, protestaban por la firma del TLC, adentro –en el Salón de las Américas– los cinco ministros de Centroamérica y el representante comercial de Estados Unidos daban por concluido un nuevo capítulo del acuerdo al estampar su firma en los textos, en medio de la lluvia de aplausos de los presentes.

El acuerdo deberá ser ratificado por al menos los congresos de dos países (Estados Unidos y cualquier otro de Centroamérica) para que pueda entrar en vigor (sólo en los países firmantes). Este tratado fue calificado como uno de los más modernos en la historia del libre comercio, pero requerirá un serie de reformas internas en cada una de las naciones del istmo para que sea un instrumento de desarrollo regional.

“Será el mayor vehículo para la prosperidad sólo si se concluye con una serie de reformas fundamentales para la competitividad de los mercados económicos de la región”, recordó Luigi Eunadi, secretario general adjunto de la OEA.

El funcionario recordó que la tarea más inmediata será trabajar con los congresos de cada país y con la sociedad civil para que el acuerdo sea una realidad, y precisamente este es el organismo encargado de enviar a cada país una copia autenticada del tratado para que sea entregado a las asambleas y congresos en el más corto tiempo.

La fecha para la entrega de los documentos en cada país depende del ambiente político de cada uno, según reconocieron los congresistas norteamericanos invitados a esta ceremonia.

Cass Ballenger y Kevin Brady afirmaron que entre más rápido la aprobación mejor, pero que es poco probable que el TLC ingrese al Congreso norteamericano antes de noviembre próximo.


Visión regional

Por su parte, los ministros de la región coincidieron en plantear al TLC como un arma para incrementar la inversión extranjera, los empleos en áreas como textiles y apuntalar la reconversión de la agricultura y el acceso a nuevas tecnologías.

“No es una panacea, pero nos da, sin lugar a dudas, facilidades y oportunidades que aprovechar”, afirmó Norman García, ministro de Honduras.

Guatemala, uno de los países que hasta la noche de este jueves estaba revisando los textos, agregó que es una ventana “al desarrollo y a la atracción de inversiones” si se hace funcionar con las medidas y reformas necesarias.

Robert Zoellick, representante comercial de Estados Unidos, aprovechó para enviar un mensaje de advertencia a quienes se niegan al libre comercio: “Negarse al comercio, al compromiso, no es la forma de hacer amigos ni aliados”, aseguró, al mismo tiempo que reconoció que ha llegado la hora de dejar atrás el “intervencionismo” de Estados Unidos e impulsar un trabajo conjunto entre varios países.

En igual sintonía habló el ministro de Economía de El Salvador, Miguel Lacayo, quien afirmó que además de ayudar a la transparencia y eliminar las viejas formas de comercio, el TLC es un mensaje para “decirle no al proteccionismo” porque no se debe “permitir que nadie se esconda detrás del proteccionismo y la retórica laboral”, en alusión a uno de los temas que complicarán más la ratificación del acuerdo.

“Logramos lo mejor que pudimos lograr”

Sectores privados de la región piden políticas para fomentar la competitividad y así enfrentar asimetrías.

Después de pasar horas y horas en el cuarto adjunto a lo largo de un año, cuidando los detalles del proceso para que los diferentes sectores no fueran sacrificados, el sector privado de Centroamérica hace un balance positivo de la firma del TLC y de lo que allí ya está plasmado.

Los empresarios prefieren no hablar de sectores ganadores, dicen que “el país completo lo es”, pero reconocen que hay aspectos que no quedaron como se esperaba. Lo principal, según la visión de Federico Colorado, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), es que no se respetó en los acuerdos la diferencia de tamaño de las economías como se debía. “El tamaño de las economías no se tomó en cuenta en los temas agrícolas. No se llevó a cabo en la forma como se quería”, afirmó el empresario.

Los plazos de desgravación y la diferencia entre lo que los sectores estaban dispuestos a dar en cuotas para la importación de productos agrícolas norteamericanos y lo que se terminó negociando son algunas de las espinillas del sector.

“Logramos lo mejor que pudimos lograr”, afirmó Rigoberto Monge, el negociador técnico del sector, quien agrega que el reto ahora es aplicar bien las reglas que se negociaron y reconvertir a los sectores que lo necesitan con políticas de apoyo. Además plantean la necesidad de mejorar más la

infraestructura, reducir los costos de producción, las trabas burocráticas y apostarle a la educación y a la tecnología.

Honduras también habla de lo que se pudo lograr y no se tiene. Jacobo Regalado, presidente de la cúpula hondureña, lamenta que su país no haya podido lograr consolidar la protección de ciertos productos sensibles con los aranceles más altos en la OMC.

De todos los países, es el que tiene más bajos aranceles de negociación. “Nos hubiera gustado porque es una desventaja, pero no se pudo. Ahora debemos ver cómo se protege más a los sectores”, afirmó.

Costa Rica, uno de los países que se cuidó de negociar de forma más despacio en el proceso, también tiene sus deudas pendientes, porque como dice el empresario Marco Vinicio Ruiz, tuvieron que abrir las telecomunicaciones, y eso les implicará una amplia discusión interna al momento de cambiar las leyes y ratificar el acuerdo.

Guatemala, por su parte, resiente no haber obtenido una cuota de carne para exportar a Estados Unidos, ya que le parece paradójico cómo El Salvador, que no tiene producción de carne de res, sí tenga acceso bajo un contingente y ellos no. Además de que no pudo renegociar algunos productos que el negociador Salomón Cohen entregó en bandeja de plata a Estados Unidos.


Entre las sonrisas y las protestas

Los medios fueron convocados una hora y media antes del inicio de la ceremonia.

El espacio era tan reducido que no dio abasto para las más de 300 personas.

Estados Unidos no es tan puntual como los suizos. El evento inició con un retraso de 15 minutos, según rumores, por la llegada tardía de Robert Zoellick, o Bob, como le llaman algunos ministros.

El atraso sin embargo fue aprovechado por negociadores y empresarios, sobre todo salvadoreños, que buscaban entre las sillas el mejor espacio para tomarse una foto teniendo como fondo las banderas de los países miembros de la OEA.

Cerca de 150 manifestantes llegaron a las afueras de la OEA para protestar por la firma del acuerdo, pero no lograron inquietar ni aplazar el suceso.


El fracaso de la última jugada

Centroamérica sabía que negociaba con la primer potencia del mundo, pero nunca esperó que esta potencia buscara, bajo el pretexto de las interpretaciones legales, darle vuelta a ciertos acuerdos.

Trascendió que durante la noche del jueves, sólo horas antes de la firma del acuerdo, Guatemala seguía negociando en la Oficina de Comercio de Estados Unidos (USTR) para evitar que los norteamericanos eliminaran de los textos la Salvaguardia Agrícola Especial (SAE) que se tiene en la OMC, y que sólo ha sido activada por Costa Rica.

Marco Vinicio Ruiz, empresario de Costa Rica, el otro país que luchaba por la medida, confirmó que Estados Unidos respetó el derecho de los países a acudir también a este mecanismo de protección. “Sí es un mecanismo que ellos mismos propusieron para evitar tener que eliminar sus subsidios. Es un derecho que tenemos y no nos podemos limitar a usarlo”, dijo.

Centroamérica tiene como primera opción, según explicó Ramiro Pérez, representante del Gobierno de Guatemala y miembro del sector lechero de ese país, utilizar la SAE que se negoció en el acuerdo y como está en OMC.






Agua Caliente, riqueza entre montañas

   


[ Portada | Nación | Economía | Departamentos | Departamento 15 | Gran San Salvador | Mundo | Deporte]
[ Fútbol Nacional [Opinión Editorial | Cultura | Multimedia | Vivir | Fama | Extremo | LPG Datos |  Especiales]
[ Enfoques | Revista Dominical | La Tribuna | El Heraldo ]

© Derechos Reservados : 1997 - 2005   | Aviso legal |   Escríbanos