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Junio 1.º (4:30 p.m.) Ante unas 600 personas que se dieron cita a la mencionada plaza, número que contrasta con la asistencia masiva que los efemelenistas registraron en su concentración del pasado 1.º de mayo, las consignas y cantos de protesta sirvieron de preludio
para que el programa continuara con los discursos oficiales.
El primero en dirigirse a los presentes, simpatizantes efemelenistas, miembros de la prensa nacional e internacional, y una gran cantidad de vendedores ambulantes que aprovecharon la ocasión para ofrecer sus productos, fue el coordinador del partido, el diputado Salvador Sánchez
Cerén.
Su discurso estuvo basado en lo que los efemelenistas han denominado su "Propuesta para la Concertación Nacional en Beneficio de las Grandes Mayorías", constituida por una agenda mínima que establece puntos específicos como el aumento al salario mínimo
y a las pensiones, y la disminución en las tarifas de los servicios como la telefonía, el agua potable y la energía eléctrica.
Por otra parte, la propuesta también incluye puntos relacionados con la generación de empleos y combate a la delincuencia; creación de políticas de respaldo a la agricultura y al desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
"Desde la perspectiva del FMLN y de enormes sectores de la sociedad salvadoreña, ese gobierno, carente de bases sólidas luego de las pasadas elecciones, encontrará una firme oposición si intenta implementar cualquier tipo de política que aumente el sufrimiento
y la desesperanza de los pobres", manifestó Sánchez Cerén, al terminar su discurso.
El cierre del mismo llegó con la invitación que, a nombre del partido, Cerén realizó a todos los sectores sociales y políticos del país, exhortándolos a participar en la búsqueda de las soluciones necesarias a los problemas que más
aquejan a la nación.
Shafick, el amigo del pueblo
Luego de escuchar las palabras de Sánchez Cerén, los asistentes escucharon al personaje más aclamado desde el inicio de la jornada: el ex candidato presidencial y diputado Jorge Schafik Hándal.
"Schafik, amigo, el pueblo está contigo...", vitoreaban los farabundistas al tiempo que el diputado se preparaba para emitir su discurso. Luego de iniciar con el anuncio de que algunos 'compañeros partidarios' provenientes de distintos sectores de la capital y del país,
no podían llegar a la concentración por que la PNC les había obstaculizado el paso, Hándal continuó con lo que sería una extensa participación.
El discurso del diputado se basó en señalar, nuevamente, la ilegitimidad del gobierno de Saca, por haber sido elegido con lo que llamó "mentiras y políticas del miedo", pero destacando también la apertura que su partido tendrá con el gobierno
del presidente Saca, para llevar a cabo una concertación política.
Además, Hándal dijo que, como partido, propondrán y demandarán a Saca ciertos puntos específicos sobre las necesidades del pueblo.
Después de sendos discursos de los dos máximos dirigentes políticos de izquierda, la asamblea popular dio paso a las declaraciones de dirigentes sindicales de distintos sectores sociales y populares del país, tales como el Sindicato de Trabajadores del Seguro Social
(STISSS) representado por Ricardo Alfaro, y Arnoldo Vaquerano, en representación de ANDES 21 de Junio. Estos respaldaron la posición del Frente, respecto a su actuar para con el nuevo gobierno, de cara a las soluciones a los problemas del país.
Monge participó y recomendó
Otra participación que acaparó la atención fue la del sindicalista Ricardo Monge. Recientemente encarcelado por participar en disturbios en el centro de la capital, aprovechó su espacio para 'mandar un mensaje a la reflexión' al Arzobispo de San Salvador, Fernando
Sáenz Lacalle, a quien recomendó respetar el lugar santo y sagrado desde donde da la homilía pues en ese lugar estuvo Monseñor Romero.
Recomendó a Lacalle que reflexione sus posturas con las que ataca al pueblo y a las organizaciones populares que luchan por el pueblo.
Después de la participación del sindicalista del STISSS, la actividad oficial que el FMLN había organizado concluyó sin mayores sobresaltos o hechos que lamentar.
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