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Representación
internacional sin precedentes
politica@laprensa.com.sv
Dos mandatarios de América del Sur, seis centroamericanos
y una eurpea acompañaron a su homólogo salvadoreño.
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El ingreso de las personalidades que desfilaron por la alfombra roja estaba resguardado por una decena de empleados públicos encargados de protocolo y por los clásicos guardaespaldas. Sin precedentes en la historia salvadoreña, dos presidentes de América del Sur y seis centroamericanos acompañaron la toma de posesión. Ricardo Lagos, de Chile, y Alberto Uribe, de Colombia, junto con sus homólogos de la región formaron parte de las personalidades invitadas.
Los asistentes con sobre en mano tenían que verificar de qué color era el distintivo estampado en sus invitaciones para tomar su lugar. El mecanismo funcionó hasta que el número de invitados sobrepasó las sillas que estaban marcadas con puntos.
Para el caso de los empresarios, cada uno tenía que buscar su lugar en las sillas con puntos rojos; las misiones oficiales debían buscar las señas azules; las que estaban adornadas con celeste eran para los funcionarios salientes y las que tenían verde eran para los nuevos del gabinete.
El acto comenzó 25 minutos tarde, luego de que el maestro de ceremonias invitó a los tardistas a que se colocaran elegantemente en el extremo izquierdo del anfiteatro (donde todavía había puesto); allí ya no valieron tanto los distintivos para la acomodación.
Así, luego del establecimiento del quórum legislativo y de la apertura de la sesión solemne, los presentes no se imaginaron que tendrían que permanecer una hora y 15 minutos de pie. Los zapatos empezaron a apretar. Los empresarios e invitados especiales aprovechaban el más mínimo descanso de la banda antes del siguiente anuncio para sentarse por periodos tan cortos como cuando alguien respira. Error. Desde el podio se escuchó la voz que indicaba que había que permanecer nuevamente de pie para un acto religioso.
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