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Cerca del lago de Güija, en Metapán (Santa Ana), se
encuentra el río Ostúa, el mismo que dio nombre a un poblado
habitado en la época precolombina por indios yaquis y pipiles y cuyo
florecimiento fue durante la Colonia.
Es allí, específicamente en la hacienda Ostúa,
donde yacen las ruinas de un templo construido antes del año 1800,
y que actualmente se conocen como La Portada y La Imagen del Señor
de Ostúa.
Aunque en sus inicios el edificio fue destinado a fines religiosos,
sus restos hoy se ven rodeados de tareas agrícolas, ya que la parcela
rural pasó a ser propiedad privada hace aproximadamente un siglo.
El único vestigio que existe del templo es la fachada principal,
construida de calicanto y compuesta por nichos que daban cabida a imágenes
religiosas (que ya no se encuentran). Ésta además está
formada por tres cuerpos.
En el primero se ubicaba el acceso principal y los nichos de arco rebajado;
en el segundo, dos nichos a ambos lados y, en el tercero, el parapeto
que remataba la fachada. Cada cuerpo se encuentra separado por una cornisa
corrida y los nichos están separados entre ellos por pilastras.
Este bien cultural ha sido calificado por el Inventario de Bienes Culturales
Inmuebles (IBCI) con un valor de antigüedad externo y con un valor
histórico que está relacionado con la localidad y que además
es representativo de una época. Para su conservación, el
IBCI recomienda la construcción de una galera (obras de protección)
para evitar más daños por la lluvia y el sol.
El primer cuerpo conserva el acceso principal y nichos a los costados
de éste.
El sistema de construcción es de calicanto.
Cada cuerpo de la fachada se encuentra separado por una cornisa corrida.
Aún se desconocen las causas que hicieron desaparecer el resto
de la edificación.
FUENTE: Inventario de Bienes Culturales Inmuebles, del Consejo Nacional
para la Cultura y el Arte (CONCULTURA)
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