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Manipulan el cuadro y es una injusticia. Me revienta pensar que pueden hacer lo que les dé
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NAVRATILOVA EN SEGUNDA RONDA CON 47 AÑOS
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Diez años después de su retirada, Navratilova volvía a Wimbledon para disputar una vez más el torneo individual. A sus 47 años, la estadounidense fue capaz de arrollar a su rival en primera ronda, la colombiana Catalina Castaño, a la que derrotó
por un contundente 6-0, 6-1. Martina cayó eliminada en segunda ronda aunque se lo puso difícil a la argentina Gisela Dulko, le ganó el primer set por 3-6, pero luego perdió los otros dos 6-3 y 6-3.
Venus adiós a cinco finales consecutivas
La tenista estadounidense Venus Williams, tercera favorita, cayó en segunda ronda ante la croata Karolina Sprem por 7-6 (5) y 7-6 (6). La mayor de las Williams ve rota así su racha en Wimbledon, donde contaba con las dos coronas de 2000 y 2001, y cuatro finales consecutivas.
Su particular récord de 27 victorias por 2 derrotas lo rompió una descarada Sprem, número 30 de la WTA y de tan sólo 20 años.
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Wimbledon, el tercer Grand Slam del año, despierta amores y odios entre los profesionales de la raqueta. La gran mayoría, encabezada por el poder latino, no aguanta la hierba, la lluvia, ni tampoco las tradiciones del All England Tennis Club. Sólo unos pocos, básicamente los anglosajones, defienden las pistas, además de la forma de ser y actuar de los jerarcas de Wimbledon. “Es mi torneo favorito y el que siempre quise ganar”, confiesa el australiano Lleyton Hewitt, campeón en la “Catedral” en 2002. El lado opuesto a Hewitt es el ruso Marat Safin. “Me rendí. Éste nunca va a ser mi torneo. No puedo jugar sobre hierba con interrupciones todo el tiempo. Ya no voy a perder más el tiempo ”, afirmaba tras su derrota ante su compatriota Tursunov en primera ronda.
No se respeta el ranking de entradas
Los tenistas del circuito ATP y WTA sufren en sus carnes las múltiples diferencias entre el torneo inglés y el resto de torneos del calendario. Los españoles Álex Corretja y Albert Costa fueron los primeros que levantaron la voz en 2000 por la manipulación de los cabezas de serie. “En Wimbledon no se respeta la lista de entradas. Manipulan el cuadro y es una injusticia. Me revienta pensar que pueden hacer lo que les da la gana”, recuerda el ex portavoz de la asociación de jugadores, Corretja, quien volvía en esta edición al All England Club después de seis años. Por su parte, Albert Costa, también de vuelta a la hierba tras cinco campañas de ausencia de la cita británica, recuerda que “este torneo no respeta las reglas de la ATP”. El también español David Ferrer tiene la misma opinión: “Si eres el número dos en las listas, deberías serlo aquí y en todos los lados”. Las protestas del lado español sirvieron para que la FIT alargara la lista de cabezas de serie de 16 a 32.
Diferentes vestuarios y los vales de comida
“No entiendo la discriminación con el tema de los vestuarios. Yo creo que todos somos iguales.” Así de claro se pronuncia David Sánchez cuando ve que los favoritos tienen mejores instalaciones y servicios que el resto. “Además, nos dan un vale de 20 libras para comer, y un plato de pasta ya vale 15. De esta forma, los acompañantes no pueden ni comer”, dice. Cabe recordar que el dinero en premios del tercer Grand Slam asciende a 9 millones 707 mil 280 libras. Para el joven tenista español tampoco se entienden algunas medidas de seguridad del club. “A pesar de llevar el pase de jugador, nos registran las bolsas cada vez que entrenamos y salimos del recinto”, concluye..
El transporte oficial y horarios de entrenamiento
El tráfico de Londres es un auténtico caos, lo que ha provocado que muchos jugadores apuesten por alquilar una casa al lado de Wimbledon. Carlos Moyá, Juan Carlos Ferrero, Lleyton Hewitt, Andy Roddick o Arantxa Parra son algunos de los que han optado por esta medida. Así evitan el atasco circulatorio y pueden ir a las pistas andando sin la necesidad de coger un coche. “Es más cómodo porque cuando llueve te puedes ir a descansar a tu casa sin la necesidad de pasar horas muertas en los vestuarios. Los otros años tardaba una hora en llegar al hotel”, comenta el mallorquín Moyá. La mayoría de competidores utiliza el transporte oficial y debe mantener durante todo el día un tique “que te sirve para volver al centro de la ciudad, y más te vale que no lo pierdas. Lo que no se entiende es que no vengan a recogerte al aeropuerto”, argumenta el tenista Galo Blanco. La semana antes del inicio del torneo, los cabezas de serie tienen la posibilidad de ejercitarse una hora en las pistas del All England Club. “Durante la competición, sólo dispones de 40 minutos para entrenar, y de las pistas 17 a la 22 están impracticables”, advierte David Sánchez.
Ropa blanca para la hierba y constante lluvia
La tradición de Wimbledon obliga a los jugadores a vestir de blanco. Serena Williams es una de las principales afectadas al no poder lucir sus modelos fucsias. Las seguidoras de Moyá se quedan también sin presenciar en directo las elásticas sin mangas que Nike fabricó al mallorquín para lucir su tatuaje de delfines. “Me parece ridículo que en un deporte moderno se impongan estas costumbres”, exclama David Ferrer. “Me parece una tontería obligarnos a jugar de blanco”, reconoce Arantxa Parra. En el caso de Félix Mantilla, “lo más insoportable de Londres es la lluvia. No saber cuándo vas a salir a la pista. Debes estar muy fuerte de cabeza para soportar tantas interrupciones”.
El juego más feo
A todas estas controversias se une otra que tiene que ver única y exclusivamente con la estética del juego. El torneo de Wimbledon es el paraíso de la volea. La mayor parte de los puntos se limitan a la dinámica saque-volea. Para muchos este binomio es sinónimo de un tenis feo y poco dado al espectáculo de los puntos largos en los que puede llegar a haber varias alternativas. Sin embargo, para otros, ése es el tenis espectáculo, dinámico y rápido.
A pesar de todo, no hay que olvidar que estamos ante el torneo Grand Slam con más historia del circuito. Wimbledon es el más antiguo de todos los torneos, data de 1877, además es el que más cantidad ofrece en premios y el que más beneficios consigue (más de $40 millones). En 1877 empezó en All England Croquet y Lawn Tennis Club, un campeonato masculino individual de tenis, y el vencedor fue Spencer Gore. En 1884 tuvo lugar la primera competición femenina con 13 jugadoras, y Maud Watson fue la campeona. Ese año comenzó también el torneo de dobles. Pasarán los años y las discrepancias continuarán, pero Wimbledon seguirá cumpliendo años.
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