| Las historias de padres que
violan a sus hijos, y de mujeres violadas en rincones oscuros de algún
paraje de la ciudad y luego asesinadas, aparecen en la información
cotidiana, pero muy poco llegan a desentrañarse en cuanto al origen
del horror y la crueldad, sus circunstancias, y los encadenamientos que
unos hechos pueden tener con otros. La brutalidad tiene su genealogía,
y podemos llegar hasta su origen siguiendo esta lectura.
En este cuento, la autora teje dos hechos, de manera que uno es consecuencia
del otro: el padre que viola al hijo inocente y el hijo ya adulto que
se desquita del perro mundo violando y luego asesinado a una desconocida
inocente. La inocencia paga por la culpa. La culpa es atroz porque se
repite. La víctima se convierte en victimario, y multiplica el
precio del crimen. Y en el pozo del alma, la oscuridad se vuelva más
cerrada.
La autora afronta la realidad, tal como es, y entra por sus caminos
ocultos a ventilar los hechos, sin evadir el lenguaje que corresponde
a esa realidad. No hay dobles fondos en esta escritura, porque una historia
así, de las que nos encontramos con frecuencia en los periódicos,
para luego olvidarlas, solamente se puede contar en directo, sin velos.
Ésta, seguramente vamos a recordarla, no hay escapatoria frente
a su crudeza.
Y la crudeza, se vuelve belleza.
Acta del jurado
Reunidos los jurados encargados de calificar el área de cuento
y poesía del Primer Concurso Letras Nuevas, 2004, de LA PRENSA
GRÁFICA, después de una revisión minuciosa de los
trabajos presentados, acordamos:
Primer lugar en cuento: GROTESCO, de Karla Suchit Chávez Salguero,
presentado bajo el seudónimo de Florence Bathóry.
Primer lugar en poesía: MEMORIA DE POEMAS, de Efraín Antonio
Rivera Caravantes, presentado bajo el seudónimo de Yin.
Mención honorífica en cuento: CÓMO LLEGA LA MUERTE
(MIENTRAS SE DESCANSA EN PAZ), presentado por Gerardo Javier Ramos Manzano
bajo el seudónimo Geramos.
Mención honorífica en poesía: ALGUNAS COSAS POR
MENCIONAR, de Manuel Arturo Guzmán Marenco, presentado bajo el
seudónimo Manú.
Y para que conste firmamos la presente en la ciudad de San Salvador,
el 3 de junio de 2004.
El Jurado Calificador estuvo formado por:
Sergio Ramírez, jurado para cuento.
Geovani Galeas, jurado para cuento.
David Escobar Galindo, jurado para poesía.
Miguel Huezo Mixco, jurado para poesía.
Los autores del cuento y el poema ganador recibirán US$1,000
y un diploma.
Mientras que a las menciones honoríficas se les dará un
diploma de reconocimiento.
Los trabajos seleccionados aparecerán publicados en una edición
especial de la Revista Dominical de LA PRENSA GRÁFICA.
Un solo miedo les propongo
En un país en el que se conocen sólo dos estaciones que
alternan el sol más radiante con lluvias diluviales; en el que,
desde el rincón más remoto, se llega muy pronto al mar;
en el que la historia ha sido borrada; y en el que buena parte de la población
prefiere dejar los trópicos y largarse lejos como si huyera de
una peste; no debe extrañarnos que las ficciones y la poesía
presenten un permanente renacimiento. Todavía más revelador
es que ocurre en medio de una época saturada de malevolencia.
Después de las prisas y las cavilaciones propias de la lectura,
selección y califica ción, he tratado de encontrar en los
escri tos de este grupo de jóvenes el eco de nues tra tradición.
He buscado entre líneas, co mo con un palillo, el eco de nuestros
maestros. Y he comprobado, de nuevo, que en El Salvador el sentido de
pasado poco tiene que ver con lo que solemos llamar una “tradición”:
un nexo indisoluble con los maestros de antaño.
¿Y qué? Decía el poeta William Carlos Williams que
una nueva línea es una nueva mente. Difícil es volar con
un viejo a cues tas. Cien años y un poco más de literatura
apenas son un aleteo. En nuestros campos fornican felices las mariposas.
Y cada ma riposa se incuba en un pomo de sangre. Nuestra literatura habla,
pues, de nuestras identidades muertas y también de las que nacen.
Invierno y verano. Partida y regre so. Nuestro tiempo parece demasiado
ve loz y contradictorio.
En este momento de celebración por el surgimiento de estas nuevas
voces, quiero evitar el lugar común de aclamar un fenó meno
nuevo por ser nuevo. Prefiero adver tirles, con todo respeto, que los
premios otorgan méritos inciertos, pero que tam bién inauguran
preguntas inquietantes para quienes se ven repentinamente baña
dos con su dudosa luz. Creo que, en su mo mento, cuando el premio deje
de ser noti cia, se enfrentarán a un desafío mayor del que
se imaginan. No deben sentir temor de imitar, ni de repetir, ni de equivocarse,
ni de experimentar. Ante todo, no caguen tinta. Cuiden las rosas, acepten
las espinas. Y no le teman a (casi) nada. George Oppen, de quien no sé
nada más que la línea que sigue, decía que un poeta
mediocre es el que no tiene suficiente miedo a la poesía. Este
es el único miedo que quisiera proponerles.
MIGUEL HUEZO MIXCO
Historia de Finalistas
No fue fácil. Después de leer casi doscientos relatos
participantes en el certamen, seleccionamos 15 semifi nalistas, entre
ellos elegimos cinco finalistas, y luego seleccionamos el ganador y el
que obtendría la mención honorífica. En realidad,
la distancia cualitativa entre los trabajos no era mucha.
Sin embargo, el maestro nicaragüense Ser gio Ramírez Mercado
y un servidor, cada uno por su lado y sin ponernos de acuerdo, habíamos
coincidido en nuestras respecti vas propuestas. Excepto que en la selec
ción semifinal él no había considerado uno de los
trabajos propuestos por mí, y yo no había tomado en cuenta
uno propuesto por él. Lo discutimos, y tomando como refe rencia
una escala calificatoria, de 1 a 10, la lista quedó así:
Grotesco. Calificación: 9. Una metáfora bastante cruel
y condensada de la violencia nacional en tono realista.
Cómo llega la muerte (mientras se des cansa en la paz). Calificación:
9. Un elo cuente discurso en clave de monólogo in terior en relación
con el hecho de eliminar la existencia.
Guía impráctica de entomología. Cali ficación:
8/10. Un notable ejercicio de la imaginación fantástica,
tramado con suti leza y elegancia formal.
El druida. Calificación: 8. Ficción muy bien abordada
en lo que podría llamarse un estilo internacional.
Dos cuentos de No Verjerz. Califica ción: 7. Quizá el
más desconcertante y contemporáneo de todos los relatos
pre sentados, sobre todo por su osadía en el lenguaje y por el
riesgo experimental en su construcción.
Los dos relatos en disputa, y que final mente quedaron descartados se
titulan: Marcelo en trozos y Sin abrir los ojos. Ra mírez Mercado
se inclinaba por el primero de ellos; yo, por el segundo. Ambos cree mos,
sin embargo, que ninguno de esos dos textos, o más bien ninguno
de los textos fi nalistas merece perderse en el cajón de lo inédito.
Con el material presentado a este certa men muy bien podría realizarse
una anto logía de la narrativa más reciente en nues tro
país. No hacerlo sería una desidia. Pero ello corre a cuenta
de los editores naciona les. Asomarse a este material es entrar en contacto
con una extraordinaria ebullición creativa que impacta por su diversidad,
su frescura y audacia.
Finalmente, nadie me lo ha pedido, pero no resisto la tentación
de dar un consejo a todos los jóvenes participantes, incluyen do
a los finalistas y ganadores: en esta eta pa de desarrollo de sus vocaciones
hacia la literatura, leer es incluso más importante que escribir,
y lo mejor sería considerar ca da trabajo como un punto de partida,
en ningún caso como un punto de llegada.
GEOVANI GALEAS
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