México
es el segundo país con más secuestros en el mundo, después
de Colombia, según grupos empresariales del país y organismos
internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Hombres, mujeres y niños vestidos de blanco y negro lanzaron
consignas que exigían un "México seguro" y aplaudían
mientras caminaban al Zócalo, en el corazón de la capital
mexicana.
Algunos llevaban pancartas demandando un 'ya basta' a la inseguridad
pública, y decenas relataban a la radio y la televisión
experiencias de secuestros y asaltos vividos por ellos, familiares y conocidos.
La protesta alcanzó una participación de entre 100,000
y 350.000 personas, según una estimación inicial de los
organizadores, que incluye a organismos no gubernamentales, empresariales
y de víctimas de la delincuencia.
Fuentes oficiales consultadas por Reuters dijeron no disponer de inmediato
de un cálculo de la gente reunida.
Los manifestantes hicieron una columna de más de un kilómetro
de largo que saturó la avenida Reforma, una de las arterias principales
en el centro de la Ciudad de México, según imágenes
aéreas difundidas por la televisora Televisa.
"Queremos sumarnos a un reclamo ciudadano legítimo, decimos
ya basta a los secuestros, a la delincuencia organizada y a la incapacidad
de los políticos para darnos seguridad", dijo Jorge Fernández,
un padre de familia de 43 años que acudió a participar a
la marcha.
SOCIEDAD CONMOCIONADA
En las últimas semanas la prensa nacional ha dado una consistente
cobertura a una ola de secuestros contra empresarios, trabajadores y hasta
consumidores en centros comerciales de la Ciudad de México que
ha conmocionado a la sociedad mexicana.
Un caso reciente fue el de los hermanos Vicente y Sebastián Gutiérrez
Moreno, cuyos cadáveres fueron hallados en un basurero en el Estado
de México, vecino a la capital, a fines de mayo con un tiro de
gracia en la cabeza después de ocho días de su secuestro.
Los hermanos eran propietarios de agencias vendedoras de automóviles
y fueron asesinados por sus secuestradores a pesar de que su familia pagó
millones de pesos para que fueran liberados.
Personas sin grandes recursos han sido también víctimas
de plagios. Son los llamados "secuestros express", en los que
son privadas de su libertad por algunas horas para despojarlos de sus
ahorros bancarios y pertenencias.
"A mí me secuestraron y a mi hijo el 24 de septiembre del
2001, tengo un año fuera de mi casa porque me volvieron a amenazar",
dijo Cristina Ortega, una participante de la marcha, a Televisa.
"Que ya nos dejen en paz a todos los que sufrimos los secuestros,
asaltos, todo, que nos hagan caso para que podamos vivir y luchar por
nuestra vida", dijo la mujer entre sollozos.
La manifestación del domingo ha enfrentado al gobierno del presidente
conservador Vicente Fox, quien apoyó la celebración de la
marcha, y al del alcalde de la Ciudad de México Andrés Manuel
López Obrador, quien dice que la manifestación fue organizada
por grupos empresariales y políticos opuestos a su plan de gobierno.
López Obrador, del izquierdista Partido de la Revolución
Democrática (PRD), ha calificado a las exigencias ciudadanas de
seguridad como "ruido" generado por grupos de derecha para atacarlo
políticamente.
La situación de los secuestros en México rebasó
las fronteras y causó un roce diplomático con España,
luego que la embajadora de ese país, Cristina Barrios, dijo a medios
de comunicación que en los últimos ocho meses ocho españoles
fueron raptados, cinco de los cuales terminaron muertos.
Según organismos empresariales y no gubernamentales, unos 15,000
secuestros han ocurrido en México en los últimos 10 años,
con la capital mexicana a la cabeza en la lista con mayor número
de plagios, seguida por los estados de México, Guerrero y Morelos.
De acuerdo a la fiscalía mexicana, la Agencia Federal de Investigaciones
(AFI) ha atendido 432 casos de plagio durante los tres años y medio
de gestión del gobierno de Fox, que han derivado en la detención
de 313 presuntos secuestradores y en el desmantelamiento de 49 organizaciones
criminales.