Algunos observadores sostienen que Musharraf se había impacientado por la incapacidad de Jamali de frenar a la oposición.
Algunos observadores sostienen que Musharraf se había impacientado por la incapacidad de Jamali de frenar a la oposición.
El primer ministro Zafarullah Khan Jamali renunció ayer y anunció la disolución de su gabinete, luego de meses de rumores de que eran tensas sus relaciones con el gobernante militar de Pakistán.
Jamali dijo que espera que su decisión ayude al proceso político de la nación, pero no aportó detalles.
Pakistán ha recorrido un camino largo y lleno de obstáculos para regresar a la democracia desde que el presidente, el general Pervez Musharraf, encabezó un golpe de Estado en 1999.
Musharraf continúa siendo la máxima autoridad del país.
Chaudhry Shujaat Hussain, titular del PML-Q, fue postulado como sucesor de Jamali. Pero el ministro de Información, el jeque Rashid Ahmed, dijo que en los próximos días se realizará una votación para instalar en el poder a Husain, que en agosto hará un paso al lado para que asuma el ministro de Comercio, Shaukat Aziz.
Aziz, que también es senador, deberá primero obtener un escaño en la Cámara baja del parlamento, donde el partido gobernante tiene la mayoría.
El viernes, Jamali había buscado rechazar los rumores que indicaban que renunciaría y que su relación con Musharraf se había enfriado.
Los dos hombres se habían reunido el sábado temprano, pero Jamali no dio señales de lo que hablaron.