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Del 29 de junio al 4 de julio, en el pabellón 1 de la Feria Internacional, el recuerdo de que hace 10 años la llegada al país de los mejores títulos de la literatura internacional más reciente era un deseo rara vez cumplido, se contrastará con una feliz
ocasión: la Feria Internacional del Libro El Salvador 2004 (FILES 2004).
Es que hoy por hoy, el cuento va distinto. En las librerías se puede encontrar, al menos, los libros más publicitados de los autores más populares, que no necesariamente son los mejores, pero títulos nuevos hay.
Cada libro es un evento, ha escrito Ernesto Sábato. La FILES promete, entonces, varios eventos.
Destacará la literatura, sin embargo, el material educativo y la literatura empresarial y de autoayuda también estará presente y con fuerza.
Editoriales nacionales e internacionales mostrarán sus fondos, directamente o a través de los stand de librerías y distribuidores.
Habrá también presentaciones especiales de libros y conferencias con temas casados con el quehacer literario. Las jornadas con juegos y material educativo también colorearán la FILES.
He aquí algunos de los libros más esperados en este magno estante.
Berlín, años guanacos
Obra del salvadoreño David Hernández, ganador del Premio Alfaguara de Novela El Salvador 2004.
David Hernández, junto a Jacinta Escudos, representa a la novelística nacional en esta editorial.
Hernández construye su novela sobre un mosaico de recursos distintos, tanto de género como de estilo; una historia que coquetea con lo histórico y la nostalgia del exilio, y que paralelamente recrea con audacia un trama policial de espionaje.
Se vale del género epistolar para apuntalar lo guanaco. Una parte de la historia se sigue por medio las cartas de uno de los personajes, en donde cuenta el protagonista, sobre El Salvador, sus percepciones y los hechos que suceden a su alrededor. Se trata también de
un logrado ejercicio de lenguaje que eleva el salvadoreñismo a categoría literaria casi universal.
Ambos géneros se reparten en capítulos intercalados. Puede leerse cada capítulo y se capta un trazo cerrado, como un cuento que se va hilando a otros para ofrecer, en conjunto, una historia gratamente novelada.
Con un tono reflexivo construye una conciencia culta para el personaje principal y logra instalar la acción en un contexto literario al menos versátil.
Hernández es un autor cuyas experiencias vitales le han dado un amplio panorama de lo humano desde su ser salvadoreño. En sus novelas ofrece información del mundo y de su propio paso por él. Así como recurre al cine, vaga por la literatura universal, por los
idiomas y sus proyecciones antropológicas.
Esta novela salvadoreña ha sido recientemente lanzada al mercado por Alfaguara. Es una buena apuesta para leer.
Gabo y Fidel
El paisaje de una amistad es el subtítulo que lleva este libro ofrecido por los filólogos y escritores Ángel Esteban y Stephanie Panichelli, bajo el sello Espasa Hoy.
Atrapará instantáneamente a los que gustan de la crónica política. Los autores reconstruyen la relación entre Fidel Castro y Gabriel García Márquez a través de textos literarios, anécdotas, entrevistas y leyendas.
La tesis de este libro apunta a señalar a Gabo como una suerte de mensajero del líder cubano, que no sólo lleva y trae, sino que también produce, influencia y decide. Es paisaje con un eje conspirador inequívoco.
El viajero
Marco Polo, que mucho tiene de historia y de leyenda, ha sido capturado en las 1111 páginas de El viajero de Gary Jennings.
Este es un extenso ejercicio fantástico sobre lo que Marco Polo pudo ver, pero que no alcanzó a contar, desarrollado con un tono épico y ameno que entretiene y emociona al que se aventura a leerlo.
Liquidación
Imre Kertész, el húngaro que obtuvo el Premio Nobel de Literatura 2002, habla nuevamente de la liquidación.
No es fácil hablar de la obra de Kertész. Aludir a lo testimonial es injusto, porque reduce lo que en este autor es infinito: la vida y la literatura.
Aquí Kertész vuelve sobre Auschwitz, sobre el dolor y la naturaleza humana. Lo literario es lo que disculpa la reiteración. Quizá no volvamos a leer otro libro del Nobel, pero ese es un éxito para él: que no queramos volver a ver, ni en un libro, lo
que ahí se cuenta. Los buenos corren riesgos.
La Mara
Rafael Ramírez Heredia (México).
Un libro que nos incumbe. Aborda uno de los tristes célebres productos de nuestra sociedad; nuestra, sin duda, pero no exclusiva: la mara salvatrucha.
Ramírez Heredia, devoto de la exploración y la simulación, recrea desde el lenguaje, y luego desde la intimidad, su versión de las verdades intestinas en La Mara. Un ejercicio que vale la pena conocer, para no ser ignorantes de una realidad.
Sin pretensiones sociológicas, esta novela presenta una estructura casi testimonial, engañosa, pues crea una ficción paralela a la realidad con algunos momentos de lograda versatilidad lingüística, pero manteniendo la ficción como materia prima.
El autor será uno de los invitados que el Grupo Editorial Santillana traerá con ocasión de la FILES.
El viernes 2 de julio, Editorial Alfaguara y Heredia realizarán la presentación de esta novela en un acto especial, abierto a todo el público, en el pabellón 11 de la Feria Internacional, a las 5 de la tarde.
Mi hermano el alcalde
Fernando Vallejo (colombiano)
¿Y se puede saber el nombre del nuevo alcalde?
Valiente pregunta la suya, todo el mundo lo sabe: Carlos, mi hermano, el non plus ultra, el más verraco: Carlos I de Támesis que no tendrá segundo y quien cuando sale en su parihuela bajo palio bendice a la multitud. Así introduce Fernando Vallejo a su nuevo
protopersonaje.
Siempre feroz, ácido, pero aún y más satírico, este incómodo antioqueño ofrece las aventuras de un funcionario en las montañas de la Colombia profunda.
Ensayo sobre la lucidez
La más reciente novela del portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998.
José Saramago elaboró su testamento como una novela. Lo ha dicho así: Después de esto, ya podría dejar de escribir.
Si bien el discurso político ha acaparado la atención de los medios de comunicación y de los políticos, los valores literarios son los que merecen más protagonismo.
Su estilo narrativo se nota reforzado; el exquisito manejo del lenguaje y los recursos novelísticos hacen desaparecer el peligro del panfleto. Recurre a la intertextualidad en su propio universo y logra amarrar una genial fábula que hará eterno el conflicto entre el hombre
y sus propios dogmas, entre la ceguera y la lucidez, l o político y lo ético.
Los más malos de la historia
Miranda Twiss hace un rastreo morboso que empieza en el siglo I y que termina en el nuestro. Tal recorrido deja en la vitrina a 16 personajes que resumen los peores momentos de la humanidad.
Desde Calígula a Idi Amin, la reconstrucción, con muchas libertades e imprecisiones históricas, de las viles biografías de los personajes seleccionados implica un juicio, más que una explicación y un planteamiento complejo.
Destacan los tiranos y los constructores de imperios. María I de Inglaterra, Rasputín, Joseph Stalin, Hitler y Pol Pot desfilan y lucen sus peores trajes.
Delirio
Laura Restrepo (Colombia), Premio Internacional de Novela Alfaguara 2004.
Los concursos internacionales de novela de Alfaguara son una de las apuestas más sólidas de esta casa. Este año, la fórmula nos trajo Delirio, de la colombiana Laura Restrepo. Bendita con el ateo entusiasmo de José Saramago, esta novela se instala
como la plataforma de su autora para escalar en el mundo literario internacional contemporáneo.
Habla de la locura de una mujer y del paroxismo sólo posible en la novelesca Colombia. Virtuosa y vanguardista, Restrepo desarrolla una historia delirante que habla de un esposo que, luego de tres días de ausencia, vuelve a su hogar y encuentra a su esposa loca.
La búsqueda de las razones de la sinrazón es la cruzada apasionante contra los delirios humanos.
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