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David Hernández recordó el compromiso literario.
Entre el “Delirio” y el cambio social
Élmer Menjívar
cultura@laprensa.com.sv

Los escritores salvadoreños Jacinta Escudos y David Hernández protagonizaron actividades literarias en la FILES 2004.

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Lo más esperado en las ferias internacionales del libro es que se hagan presente los autores del momento para presentar sus obras más recientes.

En nuestra primera FILES no ha sido así, ni José Saramago, ni Dan Brown, ni Imre Kertész; tampoco la colombiana Laura Restrepo.

Aun así, la novela “Delirio”, de Restrepo, Premio Afaguara 2004, fue presentada a una treintena de lectores por la escritora salvadoreña Jacinta Escudos.

En esta ceremonia con obra presente, más con cuerpo ausente, Escudos ofreció al público sus apreciaciones sobre “Delirio”.

Destacó el primer mérito: “Restrepo manejó con mucha inteligencia los cuatro hilos narrativos”.

La autora de “El desencanto” también señaló detalles de estilo y recursos valiosos en la novela presentada. “Hay cambios inadvertidos de primera persona a tercera personas.”

El público estuvo activo. Había un psiquiatra entre el público, y Escudos tuvo un diálogo competente sobre la salud mental de la protagonista de la novela y sobre realidad colombiana.


El cambio social

Luego, el turno de David Hernández, quien se mostró complacido de que Escudos se haya prolongado 20 minutos sobre su tiempo y, sonriente, advirtió que lo suyo era aburrido.

“El escritor y el cambio social” era el tema. “Voy a leerlo”, dijo Hernández, y así empezó un recorrido histórioco-onomástico que inició con la paradoja de Platón, filósofo literato, quien expulsó a los poetas de la República por mitómanos y agitadores.

Las reflexiones apuntaron siempre al compromiso asumido por los escritores para lograr un cambio social. Habló de los que se hicieron políticos y recordó a sus compañeros del grupo literario La Cebolla Púrpura, muchos de ellos, desaparecidos.

Cerró con una sentencia que para él actualiza el compromiso social de la literatura: “Antes de ser escritores, somos ciudadanos”, afirmó.



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