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El cerro de Yavirac
La loma del Panecillo, con 3,000 metros de altitud sobre el nivel del mar, es una referencia quiteña. Es la marca entre el sur y el centro de la ciudad. En la elevación se encuentra la Olla del Panecillo, una especie de cisterna circular de ocho metros de profundidad que fue usada
para regar sembrados.
El montículo recibió su calificativo de los conquistadores españoles, pero se cree que su nombre auténtico es Shungoloma, que en quichua significa loma del corazón. En la época preincaica se erigió sobre él un templo
dedicado al culto del dios Sol, llamado Yavirac, el cual fue destruido por el indio Rumiñahui mientras resistía con sus tropas al avance español.
En 1976, el artista español Agustín de la Herrán Matorras realizó en aluminio el monumento a la Virgen María que se encuentra en la cúspide del cerro. Está compuesto por 7,000 piezas y es una réplica de la escultura de 30 centímetros
que data del siglo XVIII y que reposa en el convento barroco de la iglesia de San Francisco.
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