Portada
 
  Nación
  Gran San Salvador
  Mundo
  Departamento 15
  Economía
  Departamentos
  Opinión Editorial
  Deporte
  Fútbol Nacional
  Cultura
  Vivir
  Fama
  Extremo
  LPG Datos
  Especiales
  Archivo
 
  Enfoques
  Dominical
  La Tribuna
  El Heraldo
  El Economista
 


De urgencia
Rocío Rivas
vivir@laprensa.com.sv

La futura madre debe estar atenta a cualquier señal que ponga en peligro la vida de su bebé, más aún cuando se acerca el final de las 40 semanas de embarazo.

Imprimir esta nota Enviar esta nota Opinar sobre este tema


A menos que sea un parto por cesárea previamente planificado, nunca se conoce el día exacto en que nacerá el bebé. Por ello, la madre debe estar atenta a los cambios que sucedan en su organismo, en especial al rompimiento de la fuente y la placenta abrupta.

La presencia de alguna de ellas es la señal de que se debe llegar lo antes posible al hospital para dar a luz; de lo contrario, las consecuencias podrían ser fatales.


Placenta abrupta

La señal de peligro para el bebé más fácil de distinguir es la placenta abrupta. Ésta se presenta como una hemorragia repentina, como si fuera una menstruación del segundo día.

La aparición de tal cantidad de sangre se debe a que la placenta ha empezado a salir del cuerpo de la madre antes que el bebé.

Según Teresa de Kreysa, especialista en parto psicoprofiláctico, si la placenta sale del cuerpo de la madre antes que el bebé, él morirá, pues la placenta era lo que le daba la vida.

Para evitar el fallecimiento de su hijo, la madre debe asistir de urgencia al hospital. Allí, los médicos tendrán que realizarle una cesárea para salvar la vida de su bebé.


“Se me rompió la fuente”

Otra señal de alarma para la madre y el bebé es el rompimiento de la fuente o líquido amniótico.

Una vez sucede el rompimiento, la madre debe dar a luz lo más pronto posible, en menos de 24 horas; incluso, si no se presentaran los dolores de parto.

Lo que sucede en este caso es que por el mismo orificio por donde sale el líquido amniótico, pueden entrar diferentes bacterias que infecten al bebé.

Aunque generalmente las madres pueden reconocer este rompimiento, el problema surge cuando la fuente no se rompe de golpe, sino poco a poco, por goteo.

En algunos casos, explica De Kreysa, tampoco aparecen rápidamente los dolores que anuncian la proximidad del parto, y por lo tanto la madre no sabe que la salud de su bebé está en peligro por la presencia de alguna bacteria.


Ropa íntima

Para asegurarse de que la fuente se ha roto por goteo, desde que la madre cumple las 37 semanas de embarazo, debe oler su ropa íntima. “Si siente un aroma a lejía o a semen significa que la fuente está rota y debe dar a luz en las próximas 24 horas”, afirma la especialista.

Si no aparecen los dolores o la dilatación adecuada, la madre no debe esperar más, la cesárea sería la indicada para salvar la vida de su bebé.



Agua Caliente, riqueza entre montañas

   


[ Portada | Nación | Economía | Departamentos | Departamento 15 | Gran San Salvador | Mundo | Deporte]
[ Fútbol Nacional [Opinión Editorial | Cultura | Multimedia | Vivir | Fama | Extremo | LPG Datos |  Especiales]
[ Enfoques | Revista Dominical | La Tribuna | El Heraldo ]

© Derechos Reservados : 1997 - 2005   | Aviso legal |   Escríbanos