La administración del actual presidente de Estados Unidos, George W. Bush, planeó un ataque preventivo a Iraq antes de entrar a la Casa Blanca (2001), para asegurarse un cambio de régimen, dice el libro “Plan de ataque” (“Plan of attack”).
Dick Cheney, vicepresidente de Estados Unidos y uno de los miembros del ala radical conservadora, fue uno de los más acérrimos defensores de la guerra. Así lo sostiene Bob Woodward, periodista veterano estadounidense.
Woodward destapó en los setenta, junto con Carl Bernstein, el caso Watergate, un robo de información del partido republicano al partido demócrata que forzó a Richard Nixon a renunciar a la presidencia.
El reconocido investigador pasó los últimos meses del año pasado interrogando a más de 75 altos oficiales del Gobierno estadounidense sobre los pasos que se llevaron a cabo para decidir lanzar la guerra en Iraq.
El libro revela cómo los allegados a Bush, básicamente, aislaron a Colin Powell (secretario de Estado) de la toma de decisiones para invadir esa nación del Medio Oriente.
Sacaron a Powell del círculo de decisiones por ser el único que se oponía a una acción unilateral de Estados Unidos en Iraq, describe el periodista de “The Washington Post” desde hace más de 30 años.
Órdenes presidenciales
Bush admitió en sus entrevistas con Woodward la inexistencia de armas de destrucción masiva en Iraq, principal argumento para ir a la guerra. El presidente le pidió, casi ordenó: “No quiero ver un titular mañana en los periódicos”. No hubo ningún titular.
El libro dice, además, que Bush reasignó $700 millones de la guerra en Afganistán para invadir Iraq. Esta acción se hizo a espaldas del Congreso estadounidense, responsable de autorizar esos traspasos de fondos.
A pesar de tantas revelaciones, a Woodward le falló la coordinación del tiempo. Descubre todo dos años después, cuando las bombas ya rociaron las cabezas de los iraquíes.
Estante
Estos libros están a la venta en las librerías del país.
Caracol y otros cuentos
Enrique Jaramillo Levi
Los relatos de Caracol y otros cuentos tiene dosis de un erotismo que poco tiene de romántico y, en cambio, posee mucho de lo cotidiano. Los personajes de estos cuentos se debaten entre su propia existencia y su naturaleza literaria. Los protagonistas cobran un relieve intangible, al
punto que parecen desprenderse de la página o incorporarse de la vida diaria a la palabra escrita de Jaramillo.
Los dominios del lobo
Javier Marías
La acción de este libro transcurre en Estados Unidos. Los personajes son americanos. La América retratada es una divertida parodia y un serio homenaje al cine de los años dorados de Hollywood.
Esta fue la primera novela de Javier Marías, quien la inició a los 17 y la publicó a los 18 años.
Es una obra catalogada como transgresora en insólita en la España de 1971.
Fugas paralelas
Octavio Vinces
Este título fue galardonado con el premio Primera Novela UNAM-Alfaguara. Su autor es venezolano. El tema central es la América Latina del siglo XX, donde la utopía naufragó, los sueños se esfumaron, la violencia se usó como medio, el autoritarismo como
explicación, la exclusión como defensa y la opción de algunos de sus ciudadanos, ante todo eso, fue abandonar sus países de origen.
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