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Autoridades del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y del Ministerio de Salud descartaron ayer que la muerte del niño Luis Ernesto Martínez Henríquez, de dos meses de edad, esté relacionada con la vacuna DPT que le aplicaron.
Sin embargo, la última palabra no está dicha al respecto, puesto que aún falta conocer el informe de la autopsia practicada por el Instituto de Medicina Legal.
El caso sigue despertando sospechas, puesto que la familia del niño fue informada de que la pequeña víctima presentaba la pierna hinchada, sangramiento en el lugar de la vacuna y una inflamación en el cráneo, dijo la abuela del niño Mercedes de Henríquez.
Pero la coordinadora nacional del programa ampliado de inmunización del Ministerio de Salud, Ana Elena Chévez, dijo que “categóricamente se descarta que la vacuna haya causado algún efecto” en el fallecido. Pero en todo caso, si hubiesen dudas sobre la causa definitiva de muerte, las autoridades de Salud pedirán a laboratorios de renombre mundial de Brasil o México nuevos análisis para tener un resultado certero.
Mientras tanto, en Medicina Legal de San Salvador las autoridades le dijeron a la familia del niño que realizarán exámenes especiales cuyos resultados estarán listos en un mes, como máximo.
Historial
De acuerdo con el expediente médico de Luis Ernesto Martínez Henríquez, era un niño normal.
De hecho, en la consulta de niño sano que recibió el pasado martes en el ISSS San Jacinto no se le detectó ninguna enfermedad.
Las mismas autoridades del Seguro se encargaron de confirmarlo.
Chévez dijo que la DPT y la vacuna oral contra la polio aplicada a Luis Ernesto vencían en marzo y agosto del próximo año.
Por su parte, el médico Nelson Nolasco, subdirector de salud del ISSS, aseguró que en el caso se aplicaron las normas internacionales de control.
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