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Cifras alarmantes
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Sólo en América Latina hay un total de 2 millones de personas con VIH, según el ultimo informe divulgado por ONUSIDA en África, recientemente.
En América Central y Sudamérica, la incidencia de VIH es mayor entre hombres que tienen relaciones homosexuales.
En El Salvador hay 6,421 personas portadoras del virus. De los infectados, el 65% es de sexo masculino, y el 35% de femenino. Además, 6,208 desarrollaron la enfermedad del SIDA.
El país más afectado de la región es Haití, con 5.6% de la población total, según el informe de ONUSIDA.
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uchas personas se enfrentan a ser despedidas de sus empleos por padecer de enfermedades comunes, sin embargo, las puertas para estas personas no se cierran, buscan espacios donde puedan ser aceptados y listo. No así quienes portan enfermedades graves como el virus del VIH/SIDA.
Estas personas cada vez más son discriminadas en las empresas por ser seropositivos, así tengan la capacidad de seguir laborando como el resto de sus compañeros.
“Me despidieron de la empresa porque tenía SIDA, me exigieron el resultado de mi examen y me exigieron que contara qué era lo que me pasaba, cuando en recursos humanos se dieron cuenta del resultado, no tuvieron discreción y me quitaron”, dijo C. M., quien laboraba en una empresa transnacional.
C.M. perdió su empleo y, a la fecha, ser portador de este virus le ha cerrado las puertas en otros tres lugares en los que ha buscado empleo y que ha sido llamado para ser entrevistado por su experiencia.
Actualmente, en el país, según censos oficiales, hay un total de 12,629 personas con VIH/SIDA, y la mayoría de estos infectados está entre los 15 y 34 años, que es la edad económicamente productiva de todas las personas.
Preparando espacios
En El Salvador, algunas empresas u organizaciones no gubernamentales, están tratando de abrir espacios a las personas portadoras del VIH/SIDA y ofrecerles la oportunidad de que puedan desarrollarse.
“Lo que pretende la política (interna) es preparar a nuestro personal para que a futuro estemos contratando personal con esas condiciones de salud. Es crear esas condiciones apropiadas para que las personas (con SIDA) puedan desenvolverse en su trabajo y no se sientan discriminadas, que sientan que tienen sus derechos y también sus responsabilidades”, explicó Sandra Rivera, representante de recursos humanos de CARE, lugar en el que han trabajado una política y formado una mesa que da seguimiento a esta nueva iniciativa.
Ayuda empresarial
Esta política interna abarca también aspectos como ayuda económica para el tratamiento médico de estas personas, un horario flexible de acuerdo a su estado de salud, es decir, un plan que permita a los seropositivos desarrollarse.
Según Rivera, esta iniciativa contempla aspectos como: “De hecho, cuando hacemos los procesos de reclutamiento y selección, ésa no es una condición para entrar a la institución y no exigimos la prueba seropositivo. Recursos humanos lo que hace es promover esos espacios de igualdad y equidad interna y que si en un momento determinado se está en esas condiciones, que se sienta apoyado por nuestra institución”, dijo.
Otros esfuerzos
Paralelo a estos esfuerzos propios de CARE, otras organizaciones están buscando abrir los espacios para los portadores del VIH. Organizaciones como FUNDASIDA, CEMUJER, Asociación Atlacatl, ONUSIDA, UNICEF y otras, junto con la Procuraduría General de la República, anunciaron la semana recién pasada que presentarán, esta semana, a la Asamblea Legislativa una propuesta de reformas a las leyes laborales y penales del país, a fin de proporcionar estabilidad laboral a empleados con SIDA.
De hecho, el mismo procurador general, Marcos Sánchez, dijo sentirse preocupado por el despido de empleados que tienen este virus.
Una de las propuestas de estas nuevas reformas es incluir un artículo dentro del Código de Trabajo en el que se prohíba a las empresas exigir la prueba del VIH a las personas que solicitan empleo, además de sancionar con cárcel de seis meses a dos años a quienes despidan a personas con VIH.
El punto en el que hacen hincapié estas organizaciones es que las personas portadoras del VIH pueden trabajar años antes de desarrollar la enfermedad del SIDA y precisamente por ello es que se busca abrir espacios para mejorar el nivel de vida de los seropositivos.
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