| Qué buen tema
para comenzar mi columna: “Entre sabores y olores”...
Las vacaciones, ya sean de agosto, de Semana Santa,
o de un simple fin de semana, no dejan de ser preocupantes o simplemente
de requerir un poco de nuestro planeamiento.
Algunos consejos prácticos, la mayoría
basados en mi propia experiencia, quiero comentarles. De este tema
es mucho lo que se puede extender, pero al menos mencionemos algunos
consejos.
1. Comencemos por tener un cuaderno dedicado
sólo a tener anotaciones de menús que elaboramos
en fiestas, vacaciones o fines de semana, el listado de compras
y presupuestos de cada ocasión, etc.
2. Si llevamos invitados o compartimos con otros
familiares al lugar en donde descansaremos, lo ideal para compartir
responsabilidades, tanto de encargarnos de cocinar o de atender
como en la parte presupuestaria, es:
Compartir una sola cuenta y dividírsela
entre el número total de personas que van (de esta forma
la familia que lleva más miembros es la que lleva la mayor
carga económica).
3. Otro consejo sería repartirse por turnos
los tiempos de comida o un día por completo como
responsables.
4. Que una sola persona haga la compra grande
y después se dividen los gastos.
5. El último día de la vacación
hacer cuentas temprano en la mañana, así es más
fácil que cobrar después.
Sobre menús:
Los desayunos pueden ser siempre iguales.
Tipo buffet: frijoles, huevos, fruta, cereal,
queso, leche, jugo, jalea, pan mantequilla, café, etc.
Almuerzos ligeros y las cenas más completas
o a la inversa.
Si almorzamos pasada la hora del mediodía
y hemos comido bastante, servir una cena más ligera.
Si contamos con buena refrigeración además
de espacio, es útil llevar algunos platillos ya elaborados
y congelarlos.
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