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A veces es la suerte la que no está de nuestro lado; ayer fue la naturaleza. El arquero Ricardo Merlos, que compitió en los Juegos Olímpicos, tuvo que enfrentar no sólo al holandés Wietse van Alsen,
sino también a los nervios y al inexplicable clima de Atenas.
No logró pasar a la siguiente ronda. Quedó un punto abajo del holandés después de irle ganando a lo largo de la competencia.
Apenas le faltaban dos flechas por lanzar, estaba cuatro puntos arriba del europeo; pero cuando le tocaba el penúltimo lanzamiento, una ráfaga de viento invadió el estadio Panatihinaiko, donde se desarrolló la competencia.
Fue tan fuerte, que hasta le botó el telescopio que ponen a la par en el trípode. Él sólo tenía 40 segundos para hacer su tiro; entonces tuvo que tirar con el viento así y marcó un 7, relató el jefe de la delegación salvadoreña,
Enrique Ramón Nuila.
Le quedaba el último tiro y el viento no cesaba, así que tuvo que lanzar la última flecha y volvió a anotarse un 7.
Cuando llegó el turno del holandés, el viento había cesado y sus dos últimas flechas marcaron 10 y 9, con lo que se le fue arriba a Merlos. Al final la puntuación fue de 152 a 151, a favor del europeo.
Nos ha dolido el resultado, porque Ricardo estaba haciendo una competencia muy buena. Todavía me acuerdo y me da cólera, narró Nuila, quién presenció toda la competencia.
Ricardo supo de inmediato que el holandés se le había ido arriba y aún incrédulo por la mala suerte que lo persiguió el día de ayer se mostró bastante sereno.
Él es un muchacho muy calmado, tranquilo y estaba bien. Dijo que se iba a sacar la espina en Beijing, explicó Nuila.
El puntaje que Merlos logró no es nada despreciable, sobre todo si se toma en cuenta que por la forma en que se hacen las eliminatorias hubo quienes sumaron menos puntos y pasaron a la otra etapa.
Clasificaron 13 arqueros cuyos puntajes eran mucho menores que el que hizo Merlos y que estuvieron entre 148 hasta 132. Sin embargo, por la forma de clasificación entraron a los octavos de finales. Además, les tocaron rivales menos complicados que les exigieron poco.
Los papás, sin comunicación
El papá del arquero, también llamado Ricardo Merlos, explicó que no ha tenido comunicación con su hijo. Sin embargo dijo que posterior a la competencia pudo hablar con el jefe de la delegación.
Me explicó que el viento afectó y que casualmente no afectó al holandés. Yo le digo que a saber a qué dios del Olimpo invocó para que eso pasara, relató el padre, entre risas.
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