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Integrantes de la Orquesta Sinfónica ensayan para el concierto de esta noche en el Teatro Presidente. La entrada es gratuita.
El aliento musical de las maderas
Marta Rosales
cultura@laprensa.com.sv

Una flautista invitada es la ofrenda especial que la Orquesta Sinfónica de El Salvador ha preparado para hoy y mañana.

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Instrumentos

Las familias instrumentales de una orquesta sinfónica se denominan:

Cuerdas

Vientos (metales y maderas)

Percusiones

¿Por qué la flauta travesera que está construida de metal pertenece a las maderas?

No hace mucho tiempo, estas flautas se construían con maderas preciosas.

Las maderas o alientos abarcan instrumentos: de lengüeta doble (oboe, fagot) de lengüeta simple con boquilla (clarinete, saxofón) con agujero (flauta travesera).

Nacionalismo

El nacionalismo es una tendencia del estilo romántico que surgió en la segunda mitad del siglo XIX en Europa.

Emerge de la necesidad de expresarse musicalmente en las regiones que habían estado dominadas por la influencia italiana y germana.

Fundamentalmente se inspira o cita temas de la cultura nacional, paisajística, historia, mitología, etc.

Musicalmente, tiene elementos de temas y ritmos, escalas y armonías tomadas del folclore y las tradiciones locales.

En El Salvador decimonónico los compositores no plantearon estos elementos estéticos en su música, remitiéndose así a los estilos musicales tal como llegaron del viejo mundo.

Agosto ofrecerá al público capitalino una rica paleta de conciertos jazz con una orquesta que nos llega de Alemania, arias de ópera con la Orquesta Sinfónica Juvenil y el octavo concierto de la Temporada Sinfónica de la Orquesta Sinfónica de El Salvador, que se llevará a cabo los días miércoles 18 y jueves 19 en el Teatro Presidente, con una instrumentista de viento madera como protagonista.

La invitada de la noche es la flautista norteamericana Katherine Calvey, alumna del célebre virtuoso James Galway, uno de los más grandes flautistas del mundo.


La ofrenda de Katherine

Calvey ha acumulado premios y reconocimientos que la han ubicado en escenarios europeos y americanos. En los últimos años, ha ocupado el primer atril en orquestas sinfónicas mexicanas, país donde además participa activamente en grupos de cámara e imparte clases de flauta.

Para su presentación en El Salvador, Katherine Calvey ha escogido el concierto para flauta y orquesta de Carl Nielsen (1865-1931). Un concierto que pertenece a la etapa de plena madurez del más importante compositor danés que –según algunos– es para entonces, un estilo aglutinante con elementos neorománticos, neoclásicos y algunas pinceladas contemporáneas que lo insertan en la estética de la primera mitad del siglo XX.

Además, este concierto de Nielsen solamente consta de dos movimientos, inusual estructura en este género.

La primera parte incluye hermosos diálogos entre las maderas que en el segundo movimiento adquieren por momentos un carácter pastoral. Se trata de una de las piezas obligadas en el repertorio de cualquier concertista de la flauta y que como todo concierto, está escrito para lucir las destrezas y talentos del instrumentista o en este caso, de la solista.

La otra sección del evento incluye la Sinfonía N.° 7 en re menor de Antonin Dvorak (1841-1904), el compositor checo que trascendió fronteras con su sinfonía “Nuevo mundo”.


Ecos eslavos

El estilo de Dvorak se ubica plenamente en el nacionalismo decimonónico claramente definible por su base rítmico- melódica tomada de las tradiciones locales. Dvorak fue el primer compositor de corte eslavo que se conoció en Norteamérica, donde arribó en 1892 invitado para impartir clases en el Conservatorio de New York, dedicando a este país su majestuosa sinfonía “From the New World”.

En la séptima sinfonía, como en gran parte de sus creaciones, el gran músico checo utiliza modos arcaicos, giros melódicos, fórmulas rítmicas inspiradas en la música eslava de un colorido que resalta en momentos melancólicos, como en otros de explosivo júbilo.

Para este concierto, Cáceres seleccionó obras que traen ecos de dos culturas musicales periféricas cuyo aporte emergió con el ímpetu de sus tradiciones desde la segunda mitad del siglo XIX.



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