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La política de puertas abiertas del nuevo Gobierno redirecciona
la atención de la prensa, como todo buen truco de magia. Desde
Casa Presidencial el malabarista informativo desplaza de su cauce habitual
a la impetuosa búsqueda de noticias frescas, convirtiéndolas
en un manso y maleable evento memorable, ameno y divertido.
Mientras, afuera, en el mundo exterior, niños se paran en las esquinas
tragando humo y fuego; más lejos, en hospitales públicos
que habitualmente eran de buena calidad, mueren muchos pobres de enfermedades
prevenibles, como el sida. ¿Por culpa de quién? Yendo más
lejos, al sur de la capital, algunos comediantes callejeros ya no se pintan
para simular ser payasos, porque la pintura está cara y es mejor
ahorrar para comer.
La lista de dramatismos olvidados, de historias no contadas, de vidas
humanas, continúa. Son verdades que no se cubrieron en nombre de
una gala más fastuosa, de una actividad informativa más
suave.
Sólo espero que el día siguiente a la celebración
del Día del Periodista haya sido de franca meditación, dedicado
a redoblar esfuerzos, para que no se olvide nuevamente a los desplazados
impopulares de ayer y hoy a los pobres, mis hermanos cercanos
como se esfuerza en lograr con sus ilusiones nuestro ilustre Gobierno.
Marco Griales
¿A qué atribuyo la pérdida de credibilidad de los
medios? Existió un momento que para mí fue clave y que dio
vuelta de gato a mi percepción de la información mediática:
las pasadas elecciones presidenciales. No quisiera ni recordarlo, pero
debo reconocer que descubrí un poco más quién es
quién, poniendo especial atención a los dos periódicos
de mayor circulación.
Para mí la pasada campaña marcó un antes y un después.
Fue como una goma de muchos meses, demasiados meses. Espero
que nunca se repitan, e impriman, tan amargos días en futuras elecciones.
Hace cinco años no ponía atención a los medios informativos
y no sé si ha existido una mejora, pero espero que sí se
haya dado, y que la evolución no se frene por ningún motivo.
Muchos éxitos (periodísticos, más que comerciales).
Rodolfo E. Arteaga Melara
En El Salvador, desde hace mucho tiempo, el periodismo ha atravesado por
períodos muy interesantes y descontrolados. Dentro de muchas salas
de prensa existen algunos personajes que por obra del Espíritu
Santo se vuelven periodistas. Conozco a varios que en las aulas universitarias
dejaron mucho que desear... ¡y no han pasado mil años, sino
sólo dos, por Dios!
La pasión con la que muchas plumas, impulsadas por manos jóvenes
escriben una nota no es, en su mayoría, la que se encuentran en
una oficina de prensa. He tenido la oportunidad de conocer a algunos,
con ideologías muy claras, apostándole a sus carreras universitarias,
con mucha creatividad y sobre todo muy buena redacción, que ya
han impulsado pequeños proyectos editoriales.
Por otro lado, los medios no deben ser escuelas gratuitas. ¿Cómo
se va a creer en el periodismo si no se contribuye a rescatarlo? El periodismo
televisivo es el más débil, y la prensa es light, ya que
en algunos casos la mayor parte del trabajo la hace el editor o jefe de
redacción. ¿O no?
Según un informe de las Naciones Unidas de 1961, la UNESCO declaró:
La falta de personal profesional y técnico calificado es
uno de los obstáculos más grandes para el desarrollo de
los medios informativos. ¿Será cierto, aun hoy en
día?
Tatiana Gaitán Molina
Estimados amigos de Enfoques: es un placer saludarlos, pero a la vez quiero
protestar enérgicamente por el artículo que publicaron el
domingo 1.° de agosto, en el que revelaban los resultados de una encuesta
realizada entre algunos periodistas del gremio. Quisiera pensar que fue
un inocente olvido excluir del estudio a los fotoperiodistas
de todos los periódicos de este país. Pero la verdad, aunque
yo lo quiera creer, sé que no fue un olvido.
No sé quién ha dicho a los periodistas que son los únicos
llamados a formar opinión en los lectores. ¿Dónde
quedaron representados los periodistas de internet, los camarógrafos
de televisión, los infografistas, y tantos más informadores
que se dedican a este trabajo? Me siento ofendido.
No quiero pensar que ustedes son de la opinión de que nuestro trabajo
es de segunda categoría, como se ha pensado por décadas
en muchas redacciones, pero esa es la idea que reflejan. Al cabo, sus
datos no son veraces, al ignorar a un amplio segmento de profesionales.
Atención: las fotografías que publican en su revista cada
semana no son sólo para rellenar los espacios que el redactor no
puede completar.
José Cabezas,
fotoperiodista de LPG
Se mueren los leones
Sra. Currlin: muy interesante su artículo. Estamos
de acuerdo en su análisis. Nuestro país no tiene una visión
ecológica en términos generales. Nosotros, como Sociedad
Protectora de Animales, hemos insistido en la necesidad de producir cambios
en la estructura del Zoológico y otros aspectos de protección
de los animales, sean estos silvestres o domésticos.
Dr. José Trinidad Benítez
Presidente de Sociedad Protectora de Animales de El Salvador
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